Caminar París en un día

El recorrido podrás iniciarlo dependiendo de tu ubicación. París es una ciudad claramente planificada con diagonales que convergen en el famoso Arco del Triunfo. Cuenta con una red de metro realmente muy completa en la que podrás combinar desde cualquier punto de la ciudad. Aquí, una experiencia personal de quienes hacen Viajeros Comunes.

Viajeros Comunes

Muchas veces tenemos la chance de disfrutar de la capital francesa durante estadías largas y claramente recomendado, aunque, a veces, el tiempo nos obliga a tocar solo los puntos destacados.

El recorrido podrás iniciarlo dependiendo de tu ubicación. París es una ciudad claramente planificada con diagonales que convergen en el famoso Arco del Triunfo. Cuenta con una red de metro realmente muy completa en la que podrás combinar desde cualquier punto de la ciudad.

En particular, nosotros, que estábamos alojados en la zona de Place de Clichy, tuvimos que combinar para llegar hasta la estación Charles de Gaulle-Etoile, que recibe las lineas 1,2 y 6.

Arco del Triunfo

Nuestro primer punto, entonces, el Arco del Triunfo, situado en la plaza Charles de Gaulle en el extremo occidental de la avenida de los Campos Eliseos. Este es uno de los dos monumentos más famosos de la ciudad. Fue construido entre 1806 y 1836 por orden de Napoleón Bonaparte en conmemoración al triunfo en la batalla de Austerlitz.

La entrada para recorrerlo interiormente tiene un costo de 9.50 € pero se puede acceder de forma gratis, al igual que a otras atracciones, teniendo el París Pass.

Torre Eiffel

Nuestro próximo destino tenía que ver con la obra más característica de Francia, la Torre Eiffel. Accedimos a ella caminando unos 2,3 kilómetros por Quai Branly, aunque hay mucha cartelería para poder acceder por diversas calles que son muy pintorescas todas.

Esta torre de 324 metros de altura fue promovida y construida por Gustave Eiffel en dos años e inaugurada en 1889. Es el máximo ícono de la cultura francesa. Se puede acceder hasta los 276 metros de altura donde la vista es privilegiada y en 360 grados a esta capital.

Museo del Louvre

El periplo continuaría accediendo a la Avenida de los Campos Eliseos, la más famosa, con destino al Museo del Louvre. En el recorrido tocaremos puntos como la Plaza de la Concordia, la segunda más grande de Francia, como también los Jardines de Tullerías, creado por Catalina de Medicis en 1564.

En nuestro antepenúltimo sitio clave llegaremos al famoso Museo del Louvre, donde, entre otras obras fundamentales, se exhibe la creación de Leonardo Da Vinci, La Gioconda. Si buscamos visitar el museo lo podremos hacer en el tiempo que cada uno disponga, aunque podríamos pasar días tratando de descubrir todo lo que ocultan los 210.000 m2 de superficie.

Notre Dame

Costeando el Río Sena, de inigualable romanticismo, alcanzaremos la Catedral de Notre Dame. Se sitúa en la pequeña isla de la Cité y nos regala una arquitectura gótica maravillosa.

Desde 1991, este edificio de culto católico, es patrimonio de la humanidad.

Comienza a oscurecer en París, obviamente más temprano si nos toca visitarla en invierno, como nosotros, pero su encanto es inoxidable y nos permite sacarnos una foto con el Río Sena a nuestras espaldas.

Plaza de la Bastilla

Nuestra última parada, aunque el cansancio nos puso en la disyuntiva entre ir o no, tiene que ver con la Plaza de la Bastilla. Obviamente el esfuerzo valió la pena y esos pocos más de dos kilómetros desde la catedral los hicimos a paso cansino.

Este es el lugar que hace honor a la revolución francesa producida en 1789. Se encuentra en el emplazamiento de la antigua fortaleza de la Bastilla, que fue tomada el 14 de julio de aquel año.

Esta plaza es muy visitada por la juventud parisina, ya que se encuentran innumerables bares, restaurantes y discotecas.

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