Javier Rodríguez: sus 30 años como músico y el ingenio para vivir del arte en Mendoza

Este sábado 16, para celebrar sus 30 años en la música, el artista mendocino Javier Rodríguez brindará un espectáculo en el teatro Plaza de Godoy Cruz. En repaso por su vida y obra y su aporte sobre cómo es, en Mendoza, hacer del talento un sustento de vida.

Cada trabajo tiene su propia realidad. Pero, dentro de las diversas condiciones salariales y laborales que existen en la provincia, en casi todos los casos el trabajador percibe un sueldo mensual por la tarea que desempeña. Sin embargo, hay ocupaciones en las que todavía en Mendoza no es tan sencillo desarrollarse.

Una de ellas es la música. Y la pregunta inmediata que surge en este contexto es: ¿puede un artista mendocino vivir de su talento? Para ello, la consulta de Memo es con Javier Rodríguez, quien este 2021 celebra sus 30 años como profesional de la música popular. Para ello, este sábado 16 de octubre brindará, a partir de las 21.30, un concierto en el teatro Plaza de Godoy Cruz.

"La idea es empezar a celebrar mis 30 años como profesional de la música popular, quería hacer más recitales pero haré dos por ahora. Uno el del 16 de octubre y el otro el año que viene. En este caso, estará compuesto de un repertorio de 20 canciones. Son temas de cuando empecé, que interpretaba canciones de otros, y también habrá canciones mías. Estoy terminando de definir cuáles quedarán pero será un show de 90 minutos", comenzó contando Rodríguez.

En cuanto al concepto musical que desarrollará el mendocino en su espectáculo, adelantó que buscará mostrarse como intérprete primero, que fue precisamente la manera en la que comenzó en la música (tocando en pubs) y luego hará sus propios temas de pop y folk.

"Yo no hago folclore tradicional aunque mucha gente me ubica por ese género. En la práctica, tengo un perfil bastante ecléctico, siempre mixturando géneros, que es lo que a mí me gusta en definitiva", explicó el artista.

Así, quienes este sábado se acerquen a disfrutar el espectáculo, para el que pueden previamente sacar su entrada desde este link, escucharán versiones propias de Rodríguez, temas de otros autores y también algunos icónicos del repertorio argentino. La propuesta, variará en cantante solista, trío, con acompañamiento de guitarra y, por supuesto, habrá algunas sorpresas con invitados cuyos nombres el artista prefirió no revelar para poder generar ese efecto.

Sus orígenes

Parte del profesionalismo con el que trabaja Rodríguez es, por citar un ejemplo fundamental para cualquier artista cuyo instrumento principal es su propio cuerpo, ocuparse de tener sana la voz sana: "Tengo 57 años. Trataré de seguir cantando hasta que me acompañe la voz, que cuido muchísimo".

En cuanto a sus inicios en la música, recordó que fue 1.991 el año en el que empezó como cantante solista y, también, dirigiendo un coro nuevo que en aquel entonces armó junto al maestro Damián Sánchez.

"Fue un año muy intenso en lo musical a pesar de que yo todavía no me dedicaba a la música como proyecto de vida. Ya tenía 27 años, en marzo del 92' me inscribí en ingresos brutos y decidí dedicarme de lleno a mi pasión", recordó Rodríguez.

A los 18 años comenzó a trabajar como empleado administrativo en YPF, luego estudió medicina varios años y más adelante se dedicó a vender cursos de programación. "Era vendedor en la calle pero no era vida porque estaba muchas horas para que me fuera bien y me alejé de la actividad coral", reflexionó.

"Seguí como administrativo en un estudio contable después. Ahí empecé a cantar sólo en bares. Me entusiasmó la idea de seguir, me compré instrumentos, ya la gente pagaba para ir a los lugares en los que yo cantaba y tomé la decisión de dedicarme de lleno. Invertí en tiempo y materiales para poder avocarme a la profesión. El 92' fue el inicio del Javier Rodríguez profesional de la música", reafirmó orgulloso.

-¿Cómo es vivir de la música en Mendoza?, ¿Se puede tener al talento como sustento de vida?

-Sí, se puede. Es difícil mas no es imposible, todo depende del tiempo que se le dedique porque no basta con tener talento y vocación. Hay que dedicarle tiempo a conseguir trabajo, a capacitarse; tener una formación técnica o académica y también formarse en la calle. Porque en la actividad artística hay cosas que la facultad no te enseña.

Están los que se dedicaron a desarrollarse como docentes en algún cargo de las distintas instituciones que hay en Mendoza y viven de eso. Y los que no, como en el caso mío, que tenemos que rebuscárnosla todos los días y meses. Ahí, el talento es importante pero insisto en que hay que dedicarle tiempo a la búsqueda del trabajo y proyectar a futuro.

-¿Cuál fue su capacitación?

-Estudié guitarra clásica de niño hasta los 15 años. Después me atacó el rock and roll (risas) y empecé a escuchar todo tipo de música pero sobre todo rock. Luego, la actividad coral me abrió mucho la cabeza. Tuve la suerte de tener un maestro como Damián Sánchez, que si bien no me daba clases como yo trabajaba con él, lo observaba mucho. Después, me dio la oportunidad de crecer dentro del coro así que ahí le enseñaba a mis compañeros de cuerda y luego dirigí. Me fui capacitando vida calle y el resto fue aprender escuchando y tocando mucho de todo. Como cantante, tengo una formación totalmente autodidacta. Hice comedia musical también. Me he desempeñado como cantante, director de coro, productor musical y de eventos.

-¿Actualmente en qué está trabajando?

-Hago giras por Europa de vez en cuando. Doy clases de guitarra, canto y ukelele eventualmente, con el tema pandemia se cerraron muchas puertas así que volví a la docencia. Ya desde hace casi 11 años dirijo el coro municipal de Guaymallén y el de Junín. También estoy haciendo producciones que me han pedido de Estados Unidos, de Buenos Aires y de acá de Mendoza. Y ahora preparándome con todo para el concierto del sábado que espero muchos puedan disfrutar. 

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