Un triángulo de riesgo económico para Mendoza

¿Cómo está la "macro" de Mendoza? Es una pregunta que da pie a la columna del economista mendocino.

Dante Moreno
Economista. Doctorando en Ciencias Sociales y Economía.

En los inicios del siglo XXI, se identifican cambios en la economía mundial que se potencio resultado del desarrollo exponencial de la inteligencia artificial (IA). De los países miembros fundadores de los BRICS, la República Popular de China consolido su posicionamiento en la economía mundial, Rusia fortaleció su preponderancia en el ámbito de la producción petrolera, de minerales estratégicos e innovación en tecnología militar, India con una población estimada en 1.400 millones adquiere peso en sectores como servicios y manufacturas vía una demanda interna en escala progresiva. El desempeño económico de estos países dejo de ser una especulación de las think tank de occidente y ha permutado en un conglomerado con identidad y proyecto propio.

De este lado del mundo, específicamente Argentina, no concretó una lectura plenamente realista del nuevo escenario geopolítico. Las administraciones del expresidente M. Macri y del actual residente de la Casa Rosada Lic. Javier Milei asumieron que fortalecer los lazos institucionales y económicos con EE.UU. era el antídoto político necesario y suficiente que otorgaría al país un lugar en el selecto club de las economías liberales.

Los datos nacionales exponen que se ha cruzado un umbral de alto impacto como un prolongado estancamiento productivo-comercial cuyo origen no es atribuible exclusivamente a la administración Milei, pero que las medidas de política económica implementadas por La Libertad Avanza (LLA) las ha dinamizados en grado extremo.

Bajo ese paraguas conceptual la Provincia de Mendoza a partir de 2016 opto por un modelo de política económica que se caracteriza por el desplazamiento del estado en su rol de planificador estratégico y potencio la intervención de generadores privados cuyos objetivos en la mayoría de los casos no son coincidentes con las necesidades de la sociedad mendocina.

La evolución de algunas variables de la macroeconomía mendocina expone un estado de situación coincidente con el nacional, no obstante, es necesario destacar que experimentan resultados cuyo impacto podrían afectar de forma permanente el desempeño económico-social local.

La Deuda Consolidada de Mendoza, acumulaba a diciembre de 2025 un saldo de $955.845 millones representando un incremento del 54,4% con el monto registrado en 2024 ($645.035 millones). El endeudamiento en dólares vía la emisión de título de deuda bajo legislación de Estados Unidos (en los años 2016 y 2017) determinó que el volumen de pesos destinados a la adquisición de moneda extranjera para realizar los pagos comprometidos se incrementó en la misma magnitud de las sucesivas devaluaciones del tipo de cambio oficial. La vigente recesión económica es sinónimo de caída de recaudación propia y de fondos girados desde la nación, que obliga a la administración provincial reestructurar las erogaciones proyectadas, con el único fin de obtener excedentes para cancelar los pagos con los acreedores externos. Asimismo, se verifica que la deuda en dólares cae como resultado de amortización de capital, pero crece el endeudamiento en pesos, destacándose que, entre los proveedores de fondos el sector privado ha adquirido un rol significativo desplazando a instituciones del estado nacional (ANSeS - Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional y BNA). Al cierre de 2025 la asistencia de la nación en sus diferentes opciones no superaba el 4% de la deuda provincial total.

La evolución y composición de la deuda consolidada mendocina expone que la estrategia financiera de acceder a endeudamiento en moneda extranjera y bajo legislación no nacional, derivo en niveles de riesgo asociado a la variabilidad del tipo de cambio oficial, por lo tanto, sin estabilidad cambiaria de mediano plazo recurrir a préstamos en moneda extranjera incluidas las instituciones de banca multilateral y ante la imposibilidad operativa de aplicar roll over (pagar deuda vieja con deuda nueva) se produciría tensión de caja y deficientes indicadores de sostenibilidad.

Es innecesario describir que si la actividad economía mendocina presenta nulo o imperceptible variación (Producto Bruto Geográfico - PBG) las opciones de afrontar sin sobresaltos los pagos comprometidos con acreedores internos y externos se transforma en un objetivo de baja posibilidad. Según la información disponible (Dirección de Estadística e Investigaciones Económicas - DEIE) en el periodo 2004 - 2024 el PBG de Mendoza en pesos a precios de 2004, exhibe ocho caídas de un registro de 21 años. Medido de punta a punta la economía provincial creció un 47,72%.

El perfil productivo de Mendoza en 2004 asignaba a la elaboración de bienes un 54% y el restante 46% a la de servicios, en 2024 esos valores fueron equivalente al 44% y 56% respectivamente. La mutación es una clara muestra que la provincia actualmente depende en mayor medida del comercio mayorista/minorista, hotelería y transporte (actividades vinculadas al turismo), como también de la intermediación financiera.

A estos indicadores, se debe adicionar el desempleo. Los datos oficiales muestran que Mendoza registro un alta de desocupación en 2020 (Covid-19, el promedio de los cuatro trimestres fue del 11%), en 2021 se redujo a un promedio del 8%, con una reducción pronunciada en el trienio 2022-2024 (5,3% anual) en los primeros nueve meses de 2025 la desocupación promedio fue del 6,5%.

Las tres variables (deuda consolidada, PBG y desempleo) conforman una interrelación que en un segmento de tiempo de 15 años (2010 a 2024) las cuentas provinciales presentaran un resultado financiero (resultado operativo menos amortización de la deuda consolidada), negativo en trece de ellos.

Los efectos resultantes permiten destacar que el retiro del sector público de áreas y actividades estratégicas, que impulsa una fracción política provincial con el propósito de redefinir el rol del estado, genera una transformación significativa de la estructura económica de Mendoza, que se exacerba cuando el debate se ideologiza excesivamente.

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