Los días previos al diluvio

El diluvio purificador y los que quedan. Andrés Vavrik nada en esta columna en un mar de mitos, leyendas e historias para realizar una profunda analogía sobre el momento político del país.

Andrés Vavrik

La Argentina vive un clima apocalíptico hace varios años. Una crisis más tremenda que siempre está al llegar. Un evento político comparable con el mismo Armagedón, que siempre se va corriendo de fecha y nunca alcanzamos. Desde las elecciones PASO a la fecha, esto empeoró muchísimo, la clave: la economía volando por el aire, acompañada por una crisis de representatividad pocas veces vista en nuestra historia.

Hoy no quiero darle esta columna un color sombrío, no estamos en condiciones de contaminarnos con más cuestiones negativas. Voy a optar por ver la oportunidad en la tragedia, y no tomar esta situación que estamos viviendo como el apocalipsis, prefiero relacionarlo con el Diluvio Universa.  El proceso electoral que estamos transitando nos pone en el clima previo al vendaval que será recordado por muchas generaciones en la Argentina del futuro.

Con la ayuda de cualquier dispositivo conectado a internet, podemos investigar y corroborar que este famoso evento es transversal a culturas y religiones, además traspasa barreras geográficas.

Los días previos al diluvio

Por si alguien curiosamente no la conoce, la historia básicamente habla de una gran inundación que destruye a la humanidad, excepto a unos pocos elegidos. Particularmente, lo entiendo como un evento de purificación.

Para la Biblia, Dios enfadado con la humanidad inmersa en el pecado, envía esta lluvia que lo devasta todo. Solo el elegido, Noé, junto a su familia y "una yunta" de cada especie animal, sobreviven a la tragedia en un arca de madera, construida manualmente con mucho sacrificio.

Para la mitología Griega, Zeus, el Dios más importante decide destruir toda la humanidad con una inundación como castigo por el robo del fuego, por parte de Prometeo. Solo Deucalión y Pirra sobreviven, también en un barco.

Según la mitología Indú, el Dios Vishnu advierte a Manu, un humano, que un diluvio destruirá el planeta. Este construye un barco y se salva con todas las semillas del mundo y con los animales.

Para la mitología mapuche, tribu originaria del actual territorio Chileno que invadió y asedio a nuestros nativos, la serpiente Trenten Vilu, aliada a los humanos, lucha con la serpiente Caicai Vilu, enemiga de los humanos. La primera provoca un diluvio, y los humanos son salvados por Caicai Vilu, que los lleva a la cumbre de una montaña.

Los días previos al diluvio

En la mitología china, Yu el Grande cuenta la historia de un héroe que salvó a la humanidad de una inundación universal.

Un mito japonés cuenta que Susano No Mikoto habla de un Dios que provoca un diluvio para destruir una raza de gigantes.

En los primeros registros escritos de la humanidad, si nos remontamos a la Mesopotamia, en la epopeya de Gilgamesh se menciona un diluvio también.

Volviendo a la antigua Grecia, se le atribuye a Platón el relato sobre la Atlántida, un continente poderoso que es destruido y desaparece por una inundación.

Todos estos datos históricos desembocan en la idea de que este evento es un recuerdo universal y por lo tanto no podemos dejar de prestarle atención, ya que al estar en el inconsciente colectivo se transforma en una herramienta para entender sucesos que se repiten, a menor escala, estamos en los albores de un punto de inflexión, un hecho que va a sacudir a nuestro País, habrá un "elegido" que será quien decida a quienes salvar y a quienes dejar que la tempestad se los lleve.

Mencioné al "inconsciente colectivo" y otra vez estoy obligado a sumergirme con mi dispositivo en un concepto. El psicólogo Carl Young nos dice que es un nivel de nuestro inconsciente que contiene patrones, símbolos arquetípicos heredados y compartido por todas las culturas y sociedades. Estos patrones y símbolos pueden ser transmitidos de generación en generación, a través de sueños a través de relatos y de tradiciones orales.

Por accidente, navegando en el "diluvio" de información que nos brinda la red, me encontré con otra definición relacionada al tema que nos convoca, para el filósofo alemán Frederick Nietzsche, el diluvio es tanto una metáfora como un recordatorio, es decir, nos dice que el ser humano y la tierra que habitamos son entidades endebles. Y que el final puede estar a la vuelta de la esquina.

Podría seguir buscando semejanzas históricas y motivos para afirmar que lo que vamos a vivir será transcendental, pero no tiene sentido, tenemos que concentrarnos en lo importante y prepararnos para poder aplicar esos conocimientos ancestrales que traemos en el inconsciente para tomar la mejor decisión posible para nuestro país.

El o la presidente que elijamos tendrá que ser un constructor, alguien con la capacidad de armar con escasos materiales y herramientas deterioradas la nave que nos lleve a la salvación. También tendrá la responsabilidad de seleccionar a los más capacitados para que lo acompañen, la frialdad para soportar momentos de zozobra, y la sensibilidad para cuidar que los más débiles no se caigan de su barco. Otra vez nuestra actualidad nos relaciona graciosamente con la historia que inspira esta columna, Halcones, Leones y Palomas deberán convivir con objetivos comunes, controlando que ratas y serpientes no hagan de las suyas.

El hecho más relevante es que los argentinos vamos a saber quién es quién en esta historia. La situación nos dará la posibilidad de leer verdaderos niveles de sentimiento democrático en diferentes fuerzas, la capacidad de construir acuerdos de los candidatos, la capacidad para "tragar sapos" pensando en el bien común. La situación es mucho mejor que el antagónico periodo 2015-2019, el escenario tripartito pondrá un árbitro en el juego, un escudo para las piedras, un testigo para las negociaciones más difíciles. 

¡Compatriotas, vamos a conocer a nuestros dirigentes de una vez por todas! Vamos a saber quiénes buscan lo mejor para el pueblo y quienes solo cuidan sus intereses y ambiciones.

Para que todos vayamos a votar contentos, también debo decir que todas las historias del diluvio universal coinciden en algo, al final, las nubes se disipan, el sol vuelve a brillar, y lo mejor de todo, renace la esperanza.

PD: El pronóstico de lluvias es pura coincidencia, no se asuste...

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