La delarruización de Alberto Fernández: malinformado o desorientado

La situación de anoche en el Congreso es un verdadero papelón que lejos de hacernos enojar debería preocupar a los verdaderos ciudadanos que quieren ejercer la democracia republicana. Hay que rescatar al Presidente y que vuelva al eje prometido antes de asumir.

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, está haciendo una interpretación forzada sobre los sucesos de anoche en la Cámara de Diputados de la Nación en la que no se admitió como presentes a legisladores que estaban presentes, por el hecho de no estar logeados virtualmente. Es que dijo que "ayer no hubo sesión" y no solo la hubo, sino que el propio titular de la Cámara, su aliado Sergio Massa dio por aprobada la ley de asistencia al turismo.

Si no está faltando a la verdad, está malinformado o muy desorientado. La imagen a la que remiten sus declaraciones de esta mañana son equiparables a la del expresidente Fernando de la Rúa cuando nadie le indicaba por dónde salir del set de Videomatch en el complejo año 2000. La diferencia es que de aquel presidente, fallecido ya, se burlaron todos: desde Marcelo Tinelli hasta la política. Alberto Fernández no nos genera una carcajada, precisamente, al negar lo sucedido en el Congreso. Ni nadie se burla de él: se le pide seriedad para afrontar una situación crítica del país en muchos sentidos y no siempre por culpa de la pandemia.

En concreto, el Presidente cuestionó a Juntos por el Cambio, pero se equivocó (o mintió o jugó con quienes lo estaban escuchando y no están al tanto de las minucias del sistema institucional) al sostener que la ley de asistencia al turismo no se pudo aprobar por la actitud de la oposición, cuando en realidad sí se sancionó.

Al encabezar un acto en Ezeiza por el Día de la Industria, en un país en el que desde que asumió cerraron 18 mil pymes industriales, el mandatario señaló que "si la pandemia ha visto un sector lastimado, ese sector es el sector del turismo, la hotelería, la gastronomía, que han sufrido como nadie en la pandemia".

"Ayer había que tratar una ley de turismo para poder ayudar a los que están padeciendo por la pandemia y no pudimos hacerlo", afirmó, en referencia a la polémica sesión en la que no hubo acuerdo sobre la modalidad virtual o presencial.

Es fundamental que Alberto Fernández recupere el eje propio y el de las decisiones o que, concretamente, de cuenta de quiénes son los que le hacen decir y hacer determinadas cosas con las que contrasta fuertemente con sus propios dichos, afirmaciones o promesas del día antes de asumir la presidencia de la República.

La situación de anoche en el Congreso es un verdadero papelón que lejos de hacernos enojar debería preocupar a los verdaderos ciudadanos que quieren ejercer la democracia republicana. No puede acallarse a los representantes elegidos por el voto popular, ni ignorárseles. Mucho menos, dar por no sancionada una ley que sí se sancionó, muy a pesar de lo sucedido en Diputados.

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