Protesta estudiantil y choques con la policía complican el ajuste de Kast

Miles de estudiantes se movilizaron en Santiago contra los recortes en educación impulsados por el Gobierno chileno. La marcha derivó en enfrentamientos con Carabineros y reavivó la tensión social a menos de tres meses del inicio de la gestión

La política de ajuste fiscal del presidente chileno José Antonio Kast enfrentó este miércoles una de sus mayores expresiones de rechazo en las calles desde que asumió el poder. Miles de estudiantes participaron de una movilización en Santiago para cuestionar los recortes presupuestarios en el sistema educativo, en una jornada que terminó marcada por incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

La convocatoria fue impulsada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que busca recuperar protagonismo en el escenario político y social bajo la consigna "¡La educación se defiende en las calles!". Las organizaciones estudiantiles denuncian que el plan de austeridad del Ejecutivo afecta especialmente a la educación superior, sector que concentra gran parte de la reducción presupuestaria anunciada por el Gobierno.

La protesta recorrió distintos puntos de la capital chilena, aunque no contaba con autorización oficial. Los primeros enfrentamientos se registraron en las inmediaciones de la Universidad Católica, donde Carabineros intervino con carros hidrantes y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. Algunos grupos respondieron arrojando objetos contundentes, lo que elevó la tensión durante más de una hora.

Como consecuencia de los disturbios, varias estaciones del Metro de Santiago debieron cerrar temporalmente y se registraron múltiples detenciones. Entre los arrestados hubo manifestantes que resultaron heridos durante los incidentes.

Las consignas de la movilización apuntaron directamente contra el programa económico de la administración Kast. Los estudiantes cuestionan la reducción de fondos destinados a educación y otras áreas sociales, y advierten que las medidas de ajuste tendrán consecuencias sobre el acceso a servicios esenciales.

El conflicto se produce en medio de un fuerte debate sobre la estrategia económica del nuevo gobierno. Desde su llegada al Palacio de La Moneda en marzo, Kast impulsó una política de reducción del gasto público con el objetivo de equilibrar las cuentas fiscales, recuperar la confianza de los mercados y acelerar el crecimiento económico.

En su reciente discurso ante el Congreso, el mandatario reconoció que el proceso implicará costos sociales y aseguró que el país atravesará momentos difíciles. Sin embargo, defendió la necesidad de avanzar con las reformas para corregir los desequilibrios económicos heredados y sostuvo que la responsabilidad fiscal debe prevalecer sobre las consideraciones de corto plazo.

El plan oficial contempla una reducción promedio del gasto estatal, una reforma tributaria orientada a disminuir la carga impositiva sobre las empresas y una serie de medidas destinadas a incentivar la inversión privada. El Gobierno estima que estas iniciativas permitirán elevar el crecimiento económico y reducir el desempleo durante los próximos años.

No obstante, la oposición y diversos sectores sociales sostienen que los cambios benefician principalmente al sector empresarial y cuestionan el impacto que podrían tener sobre la educación, la salud y otros servicios públicos.