Perú vota entre el regreso del fujimorismo y un giro de izquierda

La segunda vuelta presidencial enfrenta a dos proyectos políticos y económicos opuestos. Las encuestas muestran una ventaja ajustada de Keiko Fujimori sobre Roberto Sánchez, mientras crecen las dudas sobre la gobernabilidad del próximo gobierno.

Por: Carina Luz Pérez

Perú celebrará el próximo 7 de junio una de las elecciones más inciertas de los últimos años. Más de 27 millones de ciudadanos están habilitados para elegir entre Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, referente de Juntos por el Perú, en una segunda vuelta que no solo definirá al próximo presidente, sino también el rumbo político y económico del país para el período 2026-2031.

Según las últimas proyecciones, Fujimori llega al balotaje con una leve ventaja, con una intención de voto cercana al 36,6%, mientras que Sánchez ronda el 33,7%. Sin embargo, el escenario permanece abierto debido al elevado nivel de indecisos y al peso que podrían tener los votos blancos y nulos, que representan más del 17% del electorado, según un análisis de Directorio Legislativo.

Perú vota entre el regreso del fujimorismo y un giro de izquierda


La elección se desarrolla en un contexto de fuerte fragmentación política. En la primera vuelta participaron 35 candidatos presidenciales y los dos finalistas apenas reunieron en conjunto el 29,1% de los votos válidos, una situación que anticipa un gobierno con escaso respaldo de origen y grandes desafíos para construir consensos.

La disputa enfrenta dos modelos claramente diferenciados. Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori y protagonista recurrente de la política peruana durante la última década, propone fortalecer la inversión privada, profundizar la desregulación económica, promover zonas económicas especiales y sostener el actual esquema macroeconómico. Además, centra buena parte de su campaña en la lucha contra la inseguridad y el fortalecimiento del control fronterizo.

Del otro lado, Sánchez impulsa una agenda de cambios más profundos. Su propuesta incluye convocar a una Asamblea Constituyente mediante referéndum, ampliar la participación del Estado en sectores estratégicos, impulsar la industrialización y revisar tratados comerciales que considere perjudiciales para los intereses nacionales. No obstante, en busca de moderar las preocupaciones de los mercados, incorporó el compromiso de respetar la autonomía del Banco Central de Reserva.

Otro factor clave será la composición del nuevo Congreso bicameral, que volverá a funcionar con 130 diputados y 60 senadores. Las proyecciones indican que Fuerza Popular sería la principal fuerza parlamentaria, lo que otorgaría a Fujimori una posición más favorable para gobernar. En cambio, un eventual triunfo de Sánchez lo obligaría a construir acuerdos permanentes con otros espacios políticos para sostener su gestión.

Perú vota entre el regreso del fujimorismo y un giro de izquierda

El informe también advierte que la gobernabilidad será uno de los principales desafíos del próximo presidente. Las nuevas reglas exigen amplias mayorías legislativas para impulsar reformas o enfrentar procesos de destitución, por lo que la capacidad de negociación será determinante durante los próximos años.

A la incertidumbre política se suma una causa judicial que involucra a Sánchez. La Justicia peruana analiza una acusación por presuntas irregularidades en la declaración de aportes de campaña de su partido, un expediente que podría tener impacto político en los días previos a la votación.

Con la seguridad ciudadana como principal preocupación de los votantes y una economía que observa con atención el resultado electoral, Perú se encamina hacia una definición ajustada entre dos proyectos antagónicos. El resultado no solo determinará quién ocupará la presidencia, sino también qué orientación adoptará el país frente a los desafíos institucionales, económicos y sociales que enfrenta en los próximos años.