Irán escala la tensión en Ormuz tras la tregua de Trump y el petróleo vuelve a subir
Teherán incautó buques y reforzó su control del estrecho mientras Estados Unidos mantiene el bloqueo. La crisis impacta en los mercados: el crudo superó los US$100 y crece la incertidumbre global.
En un nuevo capítulo de la escalada en Medio Oriente, Irán avanzó sobre el control del estratégico estrecho de Ormuz al incautar dos embarcaciones acusadas de violar normas marítimas, en un contexto de máxima tensión con Estados Unidos pese a la suspensión de ataques anunciada por Donald Trump.
Según informaron medios iraníes, los Guardianes Revolucionarios interceptaron los buques y los trasladaron hacia costas de Irán, en lo que representa la primera acción de este tipo desde el inicio del conflicto a fines de febrero. Además, advirtieron que cualquier intento de alterar la seguridad en la zona será considerado una "línea roja".
La decisión se produce luego de que Trump comunicara una pausa indefinida en las operaciones militares, a pedido de mediadores de Pakistán. Sin embargo, Washington mantuvo el bloqueo naval sobre el comercio iraní, una medida que Teherán considera un acto de guerra y que mantiene cerrado de hecho el paso por Ormuz, clave para el transporte energético global.
En paralelo, Irán exhibió su capacidad militar en un acto en Teherán, donde mostró misiles balísticos y reforzó su discurso de control sobre la vía marítima por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial y gran parte del gas natural licuado.
La tensión en la zona se reflejó también en incidentes marítimos. Al menos tres embarcaciones denunciaron ataques en las últimas horas, incluyendo un portacontenedores que sufrió daños en su puente tras ser alcanzado por disparos y explosivos. No se reportaron víctimas, pero los episodios aumentaron la preocupación internacional.
En el plano diplomático, los intentos de negociación siguen estancados. Pakistán continúa con gestiones para acercar posiciones, aunque la fallida ronda de conversaciones prevista días atrás evidenció la falta de consenso. Mientras Estados Unidos exige que Irán limite su programa nuclear, Teherán reclama el levantamiento de sanciones, el fin del bloqueo y el reconocimiento de su control sobre el estrecho.
El impacto de la crisis se trasladó rápidamente a los mercados. El precio del petróleo registró subas y volvió a superar los US$100 por barril, impulsado por el riesgo sobre el suministro global. El Brent se ubicó en torno a los US$100,31, mientras que el WTI rondó los US$91.
La volatilidad también alcanzó a las bolsas internacionales, con caídas en Europa y subas en Wall Street, en un escenario marcado por la incertidumbre geopolítica.
A la par, persisten focos de conflicto en la región. En Líbano, se reportaron nuevas violaciones al alto el fuego entre Israel y Hezbollah, lo que agrega presión a un escenario ya complejo y sin señales claras de desescalada en el corto plazo.