La Corte reordena su mapa interno y pone a Julio Gómez al frente del Consejo de la Magistratura

Tras más de un año sin conducción, el máximo tribunal definió por mayoría al nuevo titular del organismo clave para la selección de jueces. La votación dejó en evidencia tensiones internas.

La Suprema Corte de Justicia de Mendoza formalizó la designación de Julio Gómez como representante titular ante el Consejo de la Magistratura, lo que lo coloca al frente del organismo encargado de intervenir en la selección de jueces y fiscales. Para el mismo período, entre 2026 y 2028, fue nombrada como suplente la ministra Norma Llatser.

La decisión quedó plasmada en la Acordada Nº 32.566, firmada el 15 de abril, luego de un plenario que evidenció diferencias internas: la propuesta reunió cinco votos a favor, un voto en contra y una abstención.

El Consejo de la Magistratura cumple un rol central en el sistema judicial provincial, ya que tiene a su cargo la elaboración de ternas de candidatos para cubrir cargos. Esas nóminas son elevadas al Poder Ejecutivo, donde el gobernador selecciona a uno de los postulantes y envía su pliego al Senado para su aprobación.

La elección de Gómez no logró unanimidad dentro del tribunal. Acompañaron la iniciativa el presidente de la Corte, Dalmiro Garay, junto a Omar Palermo, Teresa Day y otros ministros. En cambio, José Valerio votó en contra y Mario Adaro optó por abstenerse.

El voto de Valerio dejó al descubierto cuestionamientos de fondo sobre el funcionamiento del organismo. Si bien aclaró que no objetaba las condiciones personales de los designados, planteó críticas vinculadas a la "alta discrecionalidad" en los procesos de selección y a la falta de transparencia, advirtiendo que el esquema actual puede afectar la independencia judicial. También sostuvo que antes de avanzar con una designación debería haberse dado un debate sobre reformas estructurales e incluso una eventual modificación legislativa.

La definición pone fin a un período de acefalía que se extendía desde noviembre de 2024, cuando concluyó el mandato de Teresa Day. Desde entonces, las diferencias entre los integrantes del tribunal habían impedido alcanzar un acuerdo para cubrir el cargo.

Ese escenario comenzó a modificarse hacia fines del año pasado, cuando Garay fue reelegido como presidente de la Corte con el respaldo de Palermo y Gómez, lo que reconfiguró el equilibrio interno del cuerpo. La nueva mayoría -expresada ahora en una relación de cinco votos contra dos- permitió finalmente destrabar la designación.

Uno de los datos políticos relevantes es que Gómez no integra el núcleo de magistrados más cercanos al oficialismo provincial. Su llegada al Consejo se inscribe en una etapa de acuerdos más amplios dentro del tribunal, que tienden a superar la lógica de bloques rígidos que predominó en años anteriores.

La designación se produce en un contexto de cuestionamientos al sistema de selección de magistrados, con críticas recurrentes por la falta de transparencia y el peso de la discrecionalidad en los concursos. En ese marco, la nueva conducción del Consejo de la Magistratura tendrá el desafío de fortalecer la credibilidad del proceso y garantizar mecanismos que refuercen la independencia judicial.


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