Por qué desde el oficialismo impulsan derogar la ley de etiquetado frontal
La diputada del PRO, Diana Fernández Molero cuestionó en Radio Post la efectividad de los octógonos negros y aseguró que "cuando todo tiene sello, en el fondo nada lo tiene". También reclamó avanzar hacia un esquema común con el Mercosur.
El debate por la continuidad de la Ley de Etiquetado Frontal volvió a instalarse en el Congreso luego de que legisladores alineados con el oficialismo presentaran iniciativas para eliminar la normativa vigente. Una de las impulsoras es la diputada nacional del PRO Diana Fernández Molero, quien defendió la derogación al sostener que el sistema actual "genera más confusión que soluciones".
En diálogo con el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, la legisladora explicó que ya había presentado un proyecto en 2024 y respaldó la nueva avanzada parlamentaria que busca dejar sin efecto la ley sancionada en 2021. "Después de cinco años de la ley no está claro que funcione", afirmó.
Fernández Molero sostuvo que uno de los principales problemas es la cantidad de productos alcanzados por los sellos negros. "Hoy veíamos que el 85% de los productos tienen sello, entonces cuando todo tiene sello en el fondo nada lo tiene", señaló.
La diputada también cuestionó que Argentina haya adoptado un sistema diferente al resto de los países del Mercosur, lo que -según dijo- genera dificultades comerciales y mayores costos para las empresas exportadoras. "Tenemos un etiquetado que es diferente al de todo el resto del Mercosur. Eso encarece también los procesos de exportación a las pymes especialmente", indicó.
Otro de los puntos centrales de sus críticas estuvo dirigido al perfil nutricional elegido para determinar los sellos. Según explicó, el modelo argentino no incentiva a que las empresas reformulen sus productos para hacerlos más saludables.
Para ejemplificarlo, mencionó casos concretos de alimentos que, a su entender, muestran inconsistencias del sistema. "Compré unas almendras tostadas y saladas y tenían exceso de grasas, exceso de calorías y exceso de sodio. Entonces una cajita de almendras tiene la misma cantidad de sellos que un alfajor", cuestionó.
También comparó distintas mantecas y aguas saborizadas para explicar que, en algunos casos, productos con menos azúcar o menos grasas reciben los mismos sellos que otros con cantidades mucho mayores. "No está reflejando realmente la comparación", afirmó.
Durante la entrevista, Fernández Molero remarcó que la información nutricional seguirá estando disponible en los envases aunque eventualmente desaparezcan los octógonos frontales. "Las advertencias están siempre atrás en la tabla nutricional, no es que los productos no tienen información", sostuvo.
La legisladora planteó además que el objetivo debería ser avanzar hacia un esquema común dentro del Mercosur o incluso acercarse a modelos europeos como el Nutri-Score, que clasifica alimentos según categorías nutricionales. "La idea sería avanzar hacia algo en lo que podamos converger de mínima con nuestros países del Mercosur", indicó.
Ver: Hoy comienza a regir el etiquetado frontal: todo lo que tenés que saber
En otro tramo de la conversación, surgió el debate sobre las restricciones publicitarias dirigidas a niños, otro de los ejes de la ley vigente. Fernández Molero relativizó el impacto de esas limitaciones y consideró que el problema debe abordarse principalmente desde la educación alimentaria y el rol de las familias.
"Los chicos en general, los padres compran. Me parece que estos problemas se abordan más desde la educación", expresó. Incluso, al referirse al uso de figuras infantiles en productos, agregó: "Si está Messi en las papas fritas y la querés comprar porque tiene Messi, también tiene que ver con la educación y los límites que ponemos nosotros".
La diputada también cuestionó el contexto en el que se aprobó la ley durante la pandemia y consideró que hubo una excesiva influencia de organismos internacionales. "La OPS nos hizo usar esos umbrales y los únicos dos países que la usan en el mundo son México y Colombia", afirmó.
Sobre el final, Fernández Molero reconoció que podría discutirse una modificación en lugar de una derogación total, aunque insistió en que los criterios técnicos no deberían quedar fijados por ley. "Lo ideal sería converger a lo del Mercosur y que lo tomen organismos técnicos. No tres diputados definiendo cuál es el perfil de nutrientes que se tiene que usar", concluyó.