Sturzenegger defendió el fin del PEVI: "Eliminamos un impuesto para privados"
El ministro de Desregulación justificó la medida del Gobierno nacional contra la COVIAR y aseguró que el esquema era una "aberración" que perjudicaba al sector vitivinícola.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, salió a respaldar con dureza la decisión del Gobierno nacional de poner fin al financiamiento obligatorio del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) y apuntó directamente contra la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), en medio de la polémica con el sector.
A través de un extenso mensaje en redes sociales, el funcionario calificó el esquema como irregular y celebró su eliminación. "Eliminamos un impuesto que el Estado había regalado a privados", sostuvo, y agregó: "Hoy, luego de más de 20 años, terminamos con esta aberración que tenía a la industria del vino y a todos nosotros como víctimas".
Según explicó, desde 2004 bodegas y productores debían realizar aportes obligatorios en distintas etapas de la producción, pero esos fondos no iban al Estado sino a financiar a la COVIAR. "Ese tributo no iba al Estado sino que iba a financiar a la Corporación Vitivinícola Argentina", cuestionó.
Sturzenegger también apuntó contra los resultados del plan. "Las exportaciones nunca llegaron a la marca de USD 2.000 millones anuales y la participación argentina en las exportaciones mundiales se mantiene por debajo del 2,5%", señaló. En ese sentido, afirmó que "entre 2004 y 2025 se le sacaron al sector USD 300 millones para financiar resultados que nunca llegaron".
El ministro fue más allá y aseguró que el mecanismo incluso afectaba la competitividad: "La COVIAR lejos de aportar competitividad en realidad la reducía". Además, criticó los incrementos en la contribución: "El plan fracasaba y la contribución, en vez de bajar, subía por encima de la inflación".
En su argumentación, sostuvo que el PEVI tenía un plazo definido que ya se encontraba vencido. "Vencido ese plazo, la COVIAR no tiene facultades para autoprorrogarse el financiamiento ni para extender el plan", indicó, y remarcó que las decisiones posteriores debían ser validadas por el Poder Ejecutivo.
El funcionario defendió el nuevo esquema basado en aportes voluntarios y lo comparó con el funcionamiento de otras entidades empresarias. "Una cámara empresaria no puede financiarse con un impuesto obligatorio recaudado por el Estado", planteó, y agregó: "Si una bodega quiere asociarse lo hace voluntariamente".
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En esa línea, cuestionó la falta de controles: "Tampoco existía transparencia ni información certera sobre el uso de los fondos".
Sturzenegger enmarcó la medida dentro de la política del gobierno de Javier Milei de eliminar regulaciones y privilegios. "Teníamos un esquema de privilegio creado por ley a favor de una institución", afirmó.
Finalmente, aclaró que la decisión no implica la disolución de la COVIAR, sino el fin de su financiamiento compulsivo. "Si la COVIAR quiere continuar operando, deberá hacerlo con aportes voluntarios de sus miembros", explicó.
El ministro también vinculó esta resolución con otros cambios recientes en el sector, como las modificaciones en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, y sostuvo que el objetivo es "sacar al Estado de adentro de la bodega" para mejorar la competitividad de la industria.