Encuesta: qué quieren los votantes del AMBA que suceda en las legislativas

Un sondeo de opinión realizado por cuotas de género en provincia de Buenos Aires y comunas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por la consultora Giacobbe y Asociados, da cuenta de la repercusión de las nuevas medidas y de la intención electoral en abril.

El gobierno nacional conserva un 27% del electorado que quiere que se impongan sus candidatos al Congreso en las elecciones legislativas de este año. La última encuesta de Giacobbe y Asociados realizado por cuotas de género en provincia de Buenos Aires y comunas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, así lo delata.

Sin embargo, concentra en contra de un triunfo del Frente de Todos -aunque no necesariamente en un solo partido- al 56,7%.

Hay una porción importante que respondió "me da lo mismo" y suma 13,9%. Hilando fino, puede ser voto vergonzante, pero ¿para quiénes?

Imágenes

Giacobbe analizó que tienen mejor imágenes los tres dirigentes del PRO más relevantes por sobre los tres del peronismo más importantes, en un esquema en el que Mauricio Macri no está entre los primeros (son Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich y Maria Eugenia Vidal, en ese orden), sino a la fila, detrás de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Axel Kicillof.

¿La venezuelización del gobierno o de la oposición?

De todos modos, es evidente que la encuesta obvió preguntar específicamente por otros dirigentes, tanto el ofcialismo como de la oposición.

Jorge Daniel Giacobbe analizó que la sociedad pasó de sacarse el sombrero ante el "primer Alberto" en pandemia, a "ponerse el casco". "El vuelco de identidad de Alberto Fernández durante el trajín de la pandemia ha representado un cambio rotundo en el ánimo social. Los ciudadanos hemos pasado 'de sacarnos el sombrero' a 'ponernos el casco' en tan solo un año", graficó el analista político.

Al respecto, agregó que "aquel Alberto que gozó de 68% de imagen positiva al inicio de la cuarentena, cayó más de cuarenta puntos porque abandonó todos los atributos de identidad que la sociedad supo reconocer. De refugiarse en la ciencia y en las estadísticas, pasó a sustentarse en los ejemplos que no configuran regla (los niños juegan con sus barbijos)". 

Siguiendo ese camino analítico, Giacobbe opinó: "De la empatía a la falta de ella (no importa la economía, la angustia no existe). De la coherencia a la incoherencia, de ser predecible a impredecible, de comandar en grupo (nosotros) al individualismo del macho alfa político (yo), de estar ajustado a derecho a DNU polémico. De construir política pública y también figuras políticas (junto a sus ministros y la oposición), a destruir el diálogo y los personajes que lo rodean (desconociendo a propios y ajenos)".

Y concluyó en que "los anuncios del endurecimiento de la cuarentena funcionaron del mismo modo que la vacunación vip. Aunque parezca contra-intuitivo, no mermaron demasiado la imagen positiva del presidente (apenas un punto). Es decir, que ambos eventos profundizan el enojo de quienes ya estaban enojados, que crecieron 2%".

"Alberto -completó- tiene ahora 28% de positiva y 60% de negativa. Sigue pareciéndose a Cristina y a Axel Kicillof, todos pescando en la misma laguna. Ganaron en imagen los dos opositores más involucrados en el combate: Horacio Rodríguez Larreta (+4 de positiva) y Patricia Bullrich (+1 de positiva). Al Jefe de Gobierno también le creció 2% la negativa."

En tanto, "bajó 4% la cantidad de encuestados que quieren que el Frente de Todos gane las elecciones, pero solo uno se fue a 'quiero que pierda'. El resto pasó a especular. El corazón del votante oficialista está en públicos partidizados que se autodefinen kirchneristas, peronistas y de izquierda. En el resto, como en los apolíticos y apartidarios, el abandono es total".


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