¿Por qué el Gobierno le cierra la puerta a los billetes de $5.000 y $10.000?

Aunque hay varios proyectos presentado en el Congreso, todos de la oposición, en el ejecutivo nacional no consideran el pedido de aumentar el valor de los billetes de circulación legal.

La inflación que golpea día a día a los argentinos genera problemas en todos los ámbitos, tanto así que uno de los inconvenientes es que los billetes que están en circulación no hacen eficiente y fácil el manejo de dinero.

Es habitual que los cajeros automáticos no tengan billetes de $1.000 o $500 y que entreguen una cantidad inmanejable de billetes de $100, los cuales a medida que avanza el año van perdiendo valor y, por lo tanto, no sirve tenerlos.

Hoy hacer pagos en efectivo es complejo porque los precios aumentan, el papel pierde valor, pero no se aumenta la denominación mayor es del de $1.000, el cual ya perdió mucho de valor. Desde su primera impresión en noviembre de 2017, cuando era equivalente a US$ 57, hoy vale menos de US$5.

Hoy tiene sólo un 18% del poder adquisitivo con respecto a su lanzamiento y, a pesar de eso, sigue siendo el billete más alto.

A pesar de eso, y de que existen proyectos en el Congreso para que se emitan billetes de $5.000 y $10.000, en el Ejecutivo no consideran esa opción.

A la hora de los números, en el país 7.321 millones de billetes en circulación y la mayoría son de $100 y le siguen los de $1.000.

En Casa Rosada, según fuentes del equipo económico citadas por iProfesional, no tienen planes de avanzar en la emisión de nuevos billetes y menos darle curso o tramitación a los proyectos que existen en el Congreso presentados por la oposición.

La razón sería que en el Ministerio de Economía están decididos a incentivar el uso de los pagos electrónicos e ir desplazando, de a poco, al efectivo. Sin embargo, los especialistas consideran que más que el avance del pago electrónico o virtual, imprimir billetes más alto sería reconocer que se está perdiendo la guerra contra la inflación.

Además, si realmente el Gobierno busca impulsar otro sistema de pago, sería beneficio del punto de vista económico, ya que el costo de emisión ronda los US$0,11 por unidad.

A la hora de la emisión los expertos dicen que también se debería cambiar, porque el billete más emitido es el de $100, con 2.442 millones de unidades y le sigue el de $1.000, con 1.735 millones, y hay 1.251 millones de los de $500. Explican que en vez de emitir más de $100, se hagan más de $1.000 para comenzar a mejorar, aunque sea por un tiempo, la relación compleja entre la denominación de los billetes y la inflación.

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