Alejandro Pepa, de El Esteco: Un enólogo que da frutos tras su trasplante a Cafayate

Ignacio Borrás, el "vendimiador móvil" por el mundo a quien la pandemia lo dejó quieto, luego de sus crónicas desde Europa empezó una serie de diálogos con enólogos para Memo y los trae en primera persona. Hoy, Alejandro Pepa de El Esteco.

Ignacio Borrás

¡Buenas a todos! Esta semana tengo el placer de poder entrevistar a una persona por la cual tengo un cariño especial, ya que es el padre de un amigo mío. Él es Alejandro Pepa. Alejandro es mendocino pero hace 20 años se arraigo en Cafayate, Salta para ser enólogo de nada más y nada menos que bodega El Esteco.

En Cafayate, corazón de los Valles Calchaquíes, rodeada de un bello paisaje natural tallado por el sol, montañas y viñedos, se encuentra El Esteco. Una bodega que posee un marcado respeto por la tradición salteña, fusión entre el legado de antiguas civilizaciones, la influencia hispánica y el espíritu criollo.

Ubicada sobre la legendaria ruta 40, El Esteco recibe a sus visitantes en un finca de aproximadamente 480 hectáreas.


- ¿Contanos que te llevo a la enología?

- En mi caso, fue la familia. Mis abuelos tenían fincas en el este de Mendoza. Me crié corriendo y jugando entre los viñedos, ayudaba dándole las fichas a los cosechadores cuando entregaban el tacho, cuando era un poquito más grande me sentaba a pegar etiquetas en el embotellado. Ahí también aprendí el respeto que hoy en día le tengo a los vinos también.

- Pensando en que empezaste con las vivencias que tienen los productores, debés haber tenido satisfacciones y tristezas a lo largo de los años. ¿Cuáles dirías que son?

- Las satisfacciones creo que están en poder levantar toda la cosecha victoriosamente sin dejar uvas en la planta, con la bodega llena, el disfrutar con la gente los asados de fin de cosecha después de tanto trabajo y ver lo que podemos lograr con ese esfuerzo. Y tristezas sí, obviamente las tenés cuando una semana antes de cosechar que se te produzca una helada, una granizada que dejaron las plantas peladas y nos arrasaban el 60% o más del trabajo de un año, pero creo que a pesar de eso siempre fue más grande el amor por lo que hacíamos lo que me ayudo a superar las cosas malas.

- Entre juegos y trabajo, ¿pudiste descubrir una pasión por el vino?

- Sí, totalmente. Creo que todo lo vivido me ayudo a descubrir mi pasión por el vino, por descubrir lo que cuenta una botella sobre una añada, o una región o país.

- Si tuvieras que elegir un top 3 de varietales tintos y varietales blancos. ¿cuáles serían?

- En mi caso, pondría el Pinot Noir, el Malbec y el Cabernet Sauvignon. Esto es algo que lo cambie con el tiempo y hoy pongo primero el pinot porque aprendí con los viajes a Francia a disfrutarlos, entenderlos y lograr su elegancia. En los blancos me declaro fanático del Chardonnay. Después tengo al Sauvignon Blanc y como tercer lugar, aunque no haya mucho en Argentina, es el Albariño, que acá esa comenzando a hacerse cosas buenas con él.

- Hablando de los vinos blancos, contanos cómo son las características de Cafayate, ya que por ahí encontramos tipicidades de climas no tan cálidos como pensaríamos que son los blancos del norte.

- Si hablamos del terroir de Cafayate, tenemos primero que nada aclarar que si bien nos encontramos más cerca de los trópicos tenemos la característica de que estamos en la montaña por lo cual mientras más alto nos encontremos más bajas son las temperaturas. La base del Valle Calchaquí se encuentra a 1700 mts sobre el nivel del mar y llegamos a tener viñedos a 2400 mts sobre el nivel del mar, por lo cual tenemos un clima bastante frescos donde durante el día podemos llegar a tener en los meses de cosecha (mediados de enero a abril) una temperatura de 30 grados y en la noche nos encontramos con unos 17 grados. Ahora, si pensamos en los meses previos a esto sí tenemos temperaturas más altas, en primavera suele ser el momento más caluroso del año en el valle. Si sumamos estas características podemos entender porque los vinos se asemejan más a características de valles mas fríos y no lo que suele darse en algunos lados del norte pero de superficies mas llanas.

- Ahora contanos cómo llegás a El Esteco.

- Yo llego a Cafayate de la mano de Peñaflor. Cuando deciden comprar la vieja bodega Michell Torino, esto sucede ya que se veía el potencias de de este valle donde está la bodega, no solo pensando en los vinos sino teniendo en cuenta la exclusividad del mismo (somos menos del 3% de la producción vitícola de la Argentina). Sumado todo lo anterior la empresa decide potenciar la calidad de los vinos y crea El Esteco (nombre que surge del nombre que ya tenía la finca donde está situada la bodega).

- No debe haber sido fácil el cambio de Mendoza a Cafayate pero hoy en día se nota tu amor por vivir allá. ¿Que fue lo que te enamoro de ese lugar?

- Mirá me enamoró el lugar, la gente, la forma de vivir. Hay que acostumbrarse a que tenés la familia lejos (toda mi familia sigue en Mendoza) pero el día a día acá es algo único, yo soy una persona muy familiera y en un lugar como este me permite por ejemplo están en la bodega, salir al mediodía a buscar a mi hija por el colegio, almorzar en casa y volver a trabajar cosa que en Mendoza con las distancias no podría hacer y eso me termino convenciendo.

- ¿Tenés algún mentor dentro de la enología?

- Tengo como mentor a Daniel Pi. Yo vine a Salta gracias a él. Es una persona que me enseñó mucho sobre enología y aparte es uno de esos jefes que comparten y disfrutan el trabajo con uno. Y en otro momento de mi vida también aprendí mucho de Rodolfo "Opi" Sadler (enólogo de La Mascota), el me enseño mucho sobre degustación y las formas para lograr un buen Blend. Ellos dos principalmente serian mis mentores.

- ¿Cómo es trabajar en Peñaflor como enólogo?

- Creo que es muy lindo. Es una gran familia donde los enólogos somos como "primos" donde compartimos mucho degustamos muchas cosas juntas pero a su vez, cada uno tiene libertad de acción no es que nos bajan un lineamiento para todos por igual. Y dentro de esta familia existe la sana competencia entre bodegas.

- Sos una persona que viaja bastante por el trabajo, ¿como llevás eso?

- A mí me inspira mucho el viajar. Solo le encuentro una cosa negativa y es que al ser tan familiero al principio me costaba mucho. Creo que sirve mucho para abrir la cabeza conocer gente, formas de trabajar, traer nuevas ideas. Me declaro fan numero uno de Asia, ya que es un lugar donde suelo tener que ir varias veces por el mismo trabajo.

- ¿Cómo fue el llegar a Asia?

- La primera vez fuimos a Japón. Nosotros nos manejamos con representantes zonales. Hoy tenemos un chico mendocino viviendo allá. Y es muy loco desde el idioma, las costumbres, las comidas, etc. Los japoneses son muy amigables y divertidos.

- ¿Tenés alguna anécdota divertida?

- Mirá, no sé si es una anécdota, pero sí me pasa que es muy divertido el tema de las degustaciones allá. Por lo general las hacemos con traductores y se da la secuencia que por como es el idioma de ellos uno por ahí dice dos palabras y para ellos es casi 20 segundos de frasear, o todo lo contrario te mandás todo un discurso y ellos te lo traducen en dos palabras y uno se queda como sorprendido.

- ¿Son más de los blancos o de los tintos los asiáticos?

- Son amantes del vino tinto, pero de los tintos bien concentrados. Ellos toman muchísimo té y tienen algunos que son súper tánicos por lo que por ahí les ponés un vino como un Tannat y te lo toman como agua.

- Si tuvieras que elegir una persona (famoso, deportista, un prócer, etc.) para sentarte a tomar un vino, ¿a quién elegirías?

- Sin dudas a mi papá. Traerlo de vuelta, poder mostrarle el vino de uvas criollas que logramos hacer en la línea de old vines. Todo esto porque recuerdo por ahí conversaciones de joven donde yo le decía que tendríamos que plantar y que hacer Malbec y él me decía siempre mira la criolla que tenemos y "el día que se haga un vino rosadito de criollas bien hecho te vas a acordar de mí y lo vas a disfrutar mucho". Y cuando me tocó presentar este vino en Japón, te juro que me transportó a esa conversación ya que él ya no estaba con nosotros en ese momento.

Degustación

DON DAVID RESERVA SAUVIGNON BLANC 2019

El 70% del vino reposó durante 9 meses en barricas de roble francés y americano.

VISTA: color dorado suave, muy brillante con marcados tonos verdosos, marcadas lágrimas en la copa.

NARIZ: Delicado aroma varietal con notas a manzanas, ananá, frutos tropicales, miel y notas sutiles de vainilla.

BOCA: Entrada equilibrada en acidez, suave, en boca nos recuerda la manzana, aparecen frutas tropicales como maracuyá y se resalta en el final la vainilla, final agradable con una acidez que se apaga lentamente.

OPINION PERSONAL: El terroir deja su impronta muy marcada e identificamos lo que nos contaba Alejandro de estos blancos de valles calchaquíes, su acidez ayuda a la frescura digna de estas cepas, ideal para disfrutar frio y puede ser un excelente acompañante para un buen pescado o carnes blancas.

OLD VINES UVAS CRIOLLAS

El Esteco Old Vines es un homenaje a la vida y trayectoria de algunas de nuestras fincas con más de 50 años de antigüedad. Viñedos que viven en armonía con el terroir y precisan la mínima intervención del hombre para regalarnos vinos excepcionales.

VISTA: Rosado intensos con tonos violáceos lagrimas finas en la copa, presencia partículas finas de las lías.

NARIZ: Muy frutado (cerezas, frutillas) aromas a levaduras y cortezas de pan.

BOCA: Entrada frutada que recuerda la cereza, refrescante y suave, seguido de textura mineral o sensación de tiza. De final suave y corto.

OPINION PERSONAL: creo que es un vino muy interesante para descubrir, fresco, suave, distinto al resto, cuenta con la frescura de los blancos la acidez de los rosados y un color que podría recordar a un pinot noir, fácil de maridar pero en lo personal recomiendo tomarlo solo para poder apreciar todo su potencial y conocerlo mejor.

DON DAVID TANNAT

Don David, con su vasta trayectoria, es uno de los vinos argentinos con mayor presencia y reconocimiento a nivel mundial. La elaboración de vinos de alta gama y obteniendo numerosos premios internacionales por su alta calidad, ha cosechado numerosas distinciones a lo largo de los años en los concursos más exigentes e importantes del mundo.

EL 70 % DEL VINO ES AÑEJADO EN CONTACTO CON ROBLE AMERICANO Y FRANCÉS, Y EL 30 % RESTANTE SE CONSERVA EN TANQUES DE ACERO INOXIDABLE POR 9 MESES

VISTA: Violáceos, vivaz, tonalidades negras. El tipo de lágrima es fino y de caída rápida.

NARIZ: intensidad aromática fuerte. Encontramos notas especiadas, clavo de olor, chocolate blanco y vainilla.

BOCA: entrada equilibrada de Taninos representativos del varietal, con gran estructura. Percepción de especies y roble. Largo final y elegante bouquet.

OPINION PERSONAL:

De los mejores exponentes de tannat de la argentina, sin dudas las características de los terroir salteños potencian este varietal, la barrica potencia algunos aromas y ayuda mucho a domar los taninos de estos vinos, muy recomendable para comer con pastas con salsas rojas o un buen asado.

FINCA LOS NOTABLES CABERNET SAUVIGNON:

Único y cuidado desde el primer momento, Fincas Notables nace de cuarteles especialmente elegidos dentro de las mejores fincas de la Bodega.
Para la elaboración de estos Single Vineyard se busca aplicar procesos naturales y artesanales de producción como la utilización de levaduras indígenas en la fermentación que permite potenciar al máximo las propiedades del cuartel.

REPOSA EN FOUDRES DE ROBLE FRANCÉS POR 15 MESES

VISTA: Rojo con reflejos rubíes, profundo y fondo negro. Limpio y brillante. Lágrimas muy coloreadas.

NARIZ: Se destacan los pimientos morrones, madera, chocolate negro, dulce de cassis. Aromas muy persistente.

BOCA: entrada elegante y equilibrada con taninos de gran envergadura y agrado, con percepción de frutas negras y chocolate. La madera acompañando al vino. Persistencia larga

OPINION PERSONAL:

Un cabernet que expresa al 100% las características del Valle Calchaquí, distinto a los exponentes mendocinos, la madera termina de redondear las características únicas de este varietal un vino que invade la boca y deja rastros tras su paso, que te deja con ganas de tomarte varias copas, eso si este ejemplar creo que es importante maridarlo con carnes asadas o comidas como guisos.

Agradecido

Como siempre, y como me enseñaron dar las gracias es muy importante: gracias a Alejandro que se preocupó por que lleguen los vinos desde Salta para esta entrevista. También, porque se tomó el tiempo de compartir una charla de casi dos horas en la cual y a diferencia de otras entrevistas fue mucho más una charla que una entrevista. Claramente, esto como dije al principio de la nota, se debe a que Alejandro es padre de un gran amigo mío. Creo que es un profesional increíble que ha sabido lograr grandes vinos, y es claramente de los exponentes más importantes de la enología del norte de la Argentina dicho todo esto. ¡Muchas gracias Alejandro Pepa por dejarnos conocerlo un poco más! 

¡Salud! Y hasta la semana que viene.

Ignacio Borrás

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