El gremialista mendocino que quiere comprar vacunas y amenaza con un paro

El mendocino Guillermo Pereyra, titular del sindicato petrolero de Neuquén, remarcó que el gremio está dispuesto a comprar las dosis y donar la mitad a tres provincias petroleras. Insisten para que el Gobierno los autorice.

El gremio petrolero que encabeza Guillermo Pereyra, dirigente del Movimiento Popular Neuquino pero nacido en Mendoza, amenaza con paralizar la actividad en Vaca Muerta si el Gobierno no los autoriza a comprar vacunas contra el coronavirus.

Concretamente, Pereyra segura que el gremio que conduce está en condiciones de comprar 300.000 vacunas contra el covid-19 y advirtió que si no lo consiguen, paralizarán todas las actividades hidrocarburíferas en Vaca Muerta desde la próxima semana.

Fue el propio Pereyra el que realizó la advertencia en una entrevista con Ámbito Financiero, diario que remarcó que "la comisión directiva del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa reclamó al Poder Ejecutivo que habilite la adquisición de vacunas de forma particular, con el fin de aplicarlas a los más de 22.000 trabajadores petroleros y sus familias". 

Asimismo, el gremio petrolero que conduce Pereyra asegura que "el 50% restante de las dosis serán donadas para las tres provincias petroleras (Neuquén, Río Negro y La Pampa), a cambio de una asistencia en la logística y la aplicación".

De todos modos, la compra de vacunas no la haría directamente el sindicato, aunque este sí aportaría el dinero: el gremio está dispuesto a pagar por las vacunas, si una provincia logra la gestión y organiza la distribución. "No conocemos el mecanismo para hacerlo porque no somos un organismo oficial y no nos saben decir cómo hacerlo, incluso hay empresas que también están haciendo gestiones y quieren hacer compras", afirmó.

Según Ámbito Financiero, el sindicato realizó consultas con un importante laboratorio para conseguir miles de dosis de AstraZeneca que no se aplicarán en uno de los países de Asia con mayor nivel de inmunización y que el precio que se busca pagar es el mismo del Estado nacional, que ronda los u$s20 las dos dosis. En ese caso, el gremio debería desembolsar alrededor de u$s6 millones.

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