Los chilenos pasaron del "matute" de los '80 al boom de compras del 2023

La presencia de chilenos comprando en Mendoza se da hace más de 40 años, pero el paso del tiempo atrajo más personas y en busca de productos diferentes.

La historia de chilenos cruzando la frontera para adquirir productos no es nueva, pero ha tenido cambios muy importantes con el paso del tiempo. Es posible certificar que hace más de 40 años, desde la década de 1980, los chilenos vienen a la Provincia de Mendoza en busca de productos.

En aquellos años en el vecino país se popularizo el término "matute", en referencia a los productos que llegaban a Santiago procedentes de Argentina. Aunque técnicamente para la RAE es la "introducción de géneros en una población sin pagar el impuesto de consumos", el "matute" se refería a todo producto que llegaba desde afuera y se vendía de manera clandestina.

Es importante recordar que en aquellos años Chile no tenía el desarrollo económico de la actualidad, no tenía los tratados de libre comercio que hoy le permiten tener productos de todo el mundo y estaba en pleno proceso de aplicación de su modelo económico (que sigue en la actualidad, a pesar de todo) de la mano de los Chicago Boys.

En plena dictadura era difícil aún conseguir algunos productos por buenos precios, por lo que la alternativa de cruzar a Mendoza a comprar productos de belleza, cremas, ropa y cueros era una práctica que algunos chilenos tenían para hacerse de algún dinero extra. El procedimiento siempre fue igual. Venir, comprar como si fuera para consumo personal y luego vender al otro lado de la cordillera sacando una diferencia después del cálculo del costo de las mercaderías, el viaje y la estadía.

La película que muestra quiénes y cómo crearon el modelo económico chileno

Era tan popular esa práctica que incluso en una reciente serie de televisión que fue muy exitosa en Chile llamada "Los 80", una de las protagonistas que atraviesa problemas económicos con su familia, decide invertir en el negocio junto a una amiga que era una "matutera" y que venía habitualmente a Mendoza para llevar productos al vecino país.

Tal como muestra el video, en aquella ocasión un presupuesto de $15.000 chilenos era muchísimo para comprar en la Argentina y equivalía a unos US$385 de la época. En la ficción también se destaca la importancia de viajar las dos, porque resultaría más fácil introducir mercadería sin que aduana pusiera reparos. Además, se debe considerar el contexto político que se vivía en Chile.

En los económico, considerando que la inflación acumulada en el vecino país entre 1980 y hoy es del 3.521%, ese dinero para comprar en Mendoza en los 80 hoy equivale a $543.000 chilenos (US$678). Con esa cifra los chilenos que cruzan hoy hacia la Argentina pueden comprar mucho, comer y hacer turismo sin problemas y gastando mucho menos.

Gran parte de la explicación para el cambio en el tipo de compras desde ese momento hasta ahora, está en la inflación acumulada desde 1990 en la Argentina y que es de 89.852%, muy por encima de la chilena. El vecino país comenzó un proceso de descenso del IPC en la década del '90, el cual mantuvo en los últimos 20 años los índices por debajo del 5%.

Antes eran cueros, ahora vienen por todo y vienen todos

En la década de 1980 no era tan fácil venir a Mendoza como lo es hoy (en sentido figurado y considerando las esperas en los controles fronterizos). Actualmente es más fácil desde el punto de vista de los avances en materia de vehículos y rutas. En la misma serie trasandina se reflejan algunas imágenes de los autos cruzando por rutas de tierra y en ómnibus sin comodidades.

Eso, por ejemplo, ha permitido que cada vez más personas puedan cruzar la cordillera para hacer compras o hacer turismo, según sea la situación cambiaria de uno y otro lado de la cordillera.

A diferencia de lo que pasaba hace 40 años, hoy los chilenos vienen en su mayoría en vehículos particulares -muchos de alta gama- y no vienen por ropa o cueros, vienen por alimentos o productos de primera necesidad que son cuatro veces más baratos.

El dinero chileno, tal como vimos en el ejemplo, servía hace años para hacer mucho de este lado de la cordillera, tal como en los 80. Las compras de chocolates, cueros y otros productos fueron populares hasta hace algunos años, pero la devaluación y la inflación -especialmente desde 2019- llevó a que todo resulte muy barato para chilenos (y también uruguayos o paraguayos en otras zonas).

De tal forma, esa práctica ochentera de algunos, y que resultaba hasta romántica, se haya transformado en una invasión que permite que hasta los chilenos que menos ganan hagan valer su dinero de este lado de la montaña.

Esto, además, refleja el camino decadente de la economía argentina a partir del manejo político, llegando a un momento extremo en el que para todos a nuestro alrededor resultamos cada vez más baratos mientras a nosotros los salarios ya no nos alcanzan.

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