La pandemia alienta a paso firme la llegada de los robots

No contagian ni protestan y, por ahora, no generan cargas fiscales para las empresas: la pandemia aceleró la robotización. Pero ya aparecerán quienes quieran frenarlo, al menos en Argentina.

La Federación Internacional de Robótica (IFR) puso de relieve, a través de un documento, la creciente relevancia de su sector de actividad, que cobró protagonismo real en medio de la pandemia y gracias a la necesidad de la continuidad del trabajo a distancia. En este punto, la IFR consideró que la necesidad de incrementar la productividad -a través de la tecnología y la mecanización-, impulsará todo lo relacionado con la Industria 4.0.

En los últimos años, la especulación política y sindical, al menos en la Argentina, fue demorando y hasta rechazando -como si se pudiera- el arribo del nuevo tiempo. Es que claro: deben revalidarse todas las capacidades laborales y se necesitará de una profunda readaptación, cambios de funciones y nuevamente el miedo puede más que la esperanza de que esto sirva para vivir mejor.

Rápido, pero nada furioso

La llegada de la pandemia lo aceleró todo. Y con ello, llega el tiempo en que se pretenda regularlo todo, como para demorar el arribo del futuro.

La tendencia que alienta el desarrollo de los robots, sin embargo y según los mismos expertos, no reducirá el empleo, al contrario de lo que se pudiera pensar. 

El informe presentado por el sector da cuenta de que quien considere que los robots canibalizarán a la tradicional fuerza laboral solo tienen que consultar el ejemplo de la industria automovilística estadounidense y para ello, hay que repasar los datos:

- Entre 2013 y 2018, este sector aumentó su fuerza laboral en un 22%, periodo que coincidió con una extraordinaria incorporación de robots en los procesos.

La misma situación se podría aplicar a la industria tecnológica, química, transporte, la ganadería y hasta los contact center, con la ayuda de chatbots conversacionales cada vez más avanzados gracias al reconocimiento del habla natural. 

¿Caerán los empleos?

"En general, los aumentos de productividad y las ventajas competitivas de la automatización no sustituyen a los empleos ni automatizarán las tareas, sino que aumentará la ocupación con puestos de nueva creación", explicó Milton Guerry, presidente de la Federación Internacional de Robótica (IFR).

El mismo representante del sector de la Industria 4.0 indicó que "las empresas de todo el mundo están evaluando sus modelos de negocio de la cadena de suministro como reacción a las lecciones que estamos aprendiendo durante la crisis del coronavirus. Y es probable que esto acelere la introducción de robots, lo que llevará a un renacimiento de la producción industrial en algunas regiones, y a la recuperación de puestos de trabajo. Tras la crisis, la IFR espera un impulso considerable para la robótica y la automatización, incluso en la industria que sufrirá un periodo de recesión económica".

Qué robots

Pero, ¿a qué se le promueve el miedo si algunos robots ya están entre nosotros? Lo son los chats automáticos de los bancos y otras empresas con los que interactuamos, y a los que hasta se les ha denominado con nombres de personas. Lo son los drones. Además, autos y camiones autónomos para el transporte de mercancías y artilugios mecánicos para desinfectar superficies son algunos de los ámbitos en los que los robots se ganarán un sitio más pronto que tarde.

En cifras

La incorporación de los robots sigue aumentando a nivel mundial. Más de 1,8 millones de robots industriales estaban en funcionamiento en todo el mundo a finales de 2016 y la IFR espera que esta cifra aumente a más de 3 millones a finales de 2020, lo que representa una tasa de crecimiento anual media del 14% entre 2017 y 2020. 

En 2016 se vendieron unos 6,8 millones de robots de servicio y se espera que esta cifra supere los 51 millones en el período comprendido entre 2017 y 2020.

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