Alcohol Cero: una discusión a lo Tandarica, con torpezas, exageraciones y enredos

No puede llamarse debate a la discusión sobre la ley de Alcohol Cero: es una comedia de enredos con un trasfondo dramático, soluciones que se parecen demasiado a un "placebo social", refutaciones exageradas e implementación dudosa.

Tandarica fue un personaje humorístico de televisión interpretado por el actor Alexandru Veteranyi, nacido en Bucarest, pero popularizado en Argentina. Era un mozo siempre ebrio que, con su torpeza y caídas, provocaba desastres a su alrededor todo el tiempo, despertando risas y también lástima, por qué no.

Hoy podría calificarse con su nombre artístico al momento que se vive con la discusión del Alcohol Cero en las Rutas: un show de tropiezos en el que nadie entiende nada, y sus protagonistas son parte de un sketch de resultados imprevisibles.

Al final, habrá aplausos para unos y otros, pero pocos entenderán qué pasó.

El genial Tandarica que los millennials no conocen.

1- En primer lugar, porque masivamente, la sociedad tiene tendencia a interpretar que la iniciativa que impulsa la ley "es buena", atento a que resulta difícil explicarles los matices del debate a las víctimas de incidentes de tránsito ocasionados por personas alcoholizadas. Para el resto, los espectadores de esos hechos, la evidencia es suficiente para apoyar cerradamente que se prohíba consumir alcohol a las personas que van al volante.

2- Los productores de vino han hecho lobby para que se vote en contra de la iniciativa, pero no ha sucedido así con los fabricantes de otros productos alcohólicos, como las cervezas. Es más: los cerveceros se presentaron ante el Congreso a respaldar la ley, colgándose del marketing de una ley que saben que consigue aprobación social, más allá de las explicaciones. 

3- El dato de que los jóvenes son los que más matan y mueren alcoholizados en las rutas no es fácilmente asociable al consumo de vino. ¿Consumen vino los pibes y pibas en sus salidas o en las previas? ¿O se trata de otro tipo de bebidas? ¿No levantan la mano "al cuete" los bodegueros haciéndose cargo de lo que los fabricantes de destilados y cervezas no asumen como responsabilidad propia?

Ilardo trató de "bruto" a Suarez y le saltaron desde todos lados

4- Uno de los argumentos más fuertes que ubican a una parte de la política de Mendoza auspiciando el voto en contra de la ley de Alcohol Cero es que la industria vitivinícola se verá afectada. Sin embargo, Córdoba tiene una ley en ese sentido, siendo considerada la provincia precursora, y al final ni fu ni fa: allí se consumen entre 40 y 45 millones de litros de fernet al año, y no varió ni medio vaso por la implementación de la ley.

5- ¿Por qué ninguna bodega le puso su nombre propio a la negativa a la aprobación de la ley y prefirieron presionar a que salieran al frente otros: políticos, periodistas, referentes? ¿No será que le temen al apoyo popular que parece tener una norma que en otras provincias ha resultado inocua? ¿O se asustaron por demás con diagnósticos erróneos o exagerados en torno a la afectación que recibirán por su sanción?

6- ¿Hay en Mendoza alcoholímetros para validar en las rutas nacionales la implementación de lo que establezca la ley de Alcohol Cero? ¿La va a hacer Gendarmería o la Policía Federal si el gobierno provincial cumple con no aplicarla ni adherir? ¿Con qué recursos? 

7- Hipocresía: impulsar soluciones que no son tales en concreto y que se parecen demasiado a un placebo social para conquistar a personas dolidas y que todo siga más o menos igual, pero enredados, entorpecidos, enfrentados por una discusión como esta.

Los 4 proyectos de Alcohol Cero que presentaron la UCR y sus socios en Mendoza

8- La política fracasó una vez más al no acordar una posición única y exhibirse peleando por el tema. Ni oficialismo ni oposición, nacional o provincial, se pusieron de acuerdo en un abordaje común del tema. Otras provincias vitivinícolas como San Juan (con la sola excepción de José Luis Gioja, por la interna que vive en su provincia con los Uñac) se opuso al Alcohol Cero y Salta apoyó. Cuando los radicales mendocinos salieron a recoger apoyos consiguieron apenas un puñado, con lo cual arriesgaron su liderazgo político nacional jugándose la cabeza con tal de dejar en off side a los peronistas (que, de paso, también votaron divididos).

En consecuencia, no hay nada absolutamente mal ni absolutamente bien en el debate sobre esta ley, sino que poco a poco va quedando en superficie un posicionamiento incómodo para todas las partes y un resultado final deseado que nadie sabe si se alcanzará.

Desdramatizando, veamos a Tandarica actuar, para que valga la comparación:

Esta nota habla de: