El cierre de las escuelas en Italia, en comparación con Argentina

Desde Italia, José Jorge Chade, explica la situación de las escuelas en aquel país europeo, golpeado al máximo al inicio de la pandemia.

José Jorge Chade

En todo el mundo, entre las medidas para contener el contagio, el cierre de las escuelas ha sido adoptada por 188 países y alcanza a más de un billón y medio de niños, esto lo reporta la UNESCO. La didáctica a distancia ha servido a mitigar la interrupción de los procesos de aprendizaje. Pero no ha alcanzado aún a la totalidad de los alumnos y maestros a cauda de las profundas desigualdades en el acceso a las tecnologías y a las competencias digitales.

La didáctica a distancia no resulta al momento suficientemente inclusiva para todos los niños con problemas de desarrollo, discapacidades y para aquellos que deben seguir programaciones personalizadas. Los hábitos escolares por cuanto puedan ser difíciles de adquirir representan una de los principales recursos de adaptación y de expresión de las potencialidades individuales.

La falta de interacción frente a frente es la más compleja estructuración de la clase digital y limita actualmente la adaptación a la participación. Es más, la interrupción de las prácticas rehabilitativas (fonoaudiología, psicomotricidad, fisioterapia, etc.) donde su eficacia se basa en una positiva interacción frente a frente puede ulteriormente enlentecer el desarrollo de las habilidades en relación al tiempo que dure este distanciamiento. También en estas situaciones los profesionales actuantes están haciendo todos los esfuerzos posibles para mantener la relación y poder proponer, aunque con muchos límites, algunas actividades.

Allí donde ha sido aplicada la didáctica a distancia, los expedientes utilizados han sido muchos y con distintos grados de interconexiones: que van desde la asignación de tareas a través de mensajes o en el registro electrónico, hasta el pedido a los padres de explicar a sus propios hijos los textos de las lecciones adjuntas, al envío de videomensajes registrados, a las video lecciones interactivas. Aún en la más eccelente clase digital, por lo menos en la escuela primaria, los dispositivos disponibles solicitan siempre la supervisión de un adulto, alterando la relación precedentemente instaurada con el maestro, los compañeros y limitando la autonomía en la ejecución de las actividades didácticas online offline.

Un mapa detallado sobre las formas de la didáctica a distancia en las distintas escuelas en en las distintas regiones de Italia podrá sucesivamente brindar indicaciones sobre qué hacer y cómo intervenir.

El cierre de las escuelas y las normas de cuarentena restrictivas y culpabilizantes han aún limitado la actividad física regular de los niños, fundamental para el desarrollo como para la socialización: solamente quien posee a disposición un espacio suficiente, materiales, iniciativa o estímulo ha organizado sesiones mas o menos cotidianas de ejercicios motores.

El punto sustancial es que, en base a las pruebas científicas disponibles, el cierre masivo de las escuelas no es una medida eficaz en la prevención del contagio del virus en las epidemias, come lo indica en la revisión de Rusell Viner y colaboradores. Para estos autores que han analizado 9 estudios relativos a la epidemia de SARS del 2003 y 7 estudios sobre el covid-19, el cierre de las escuelas posee mínimos efectos sobre un virus a alta transmisibilidad y reducido impacto clínico en los niños como el SARS-CoV-2, mientras posee consecuencias económicas y sociales profundas.

Esta medida debe ser considerada con mucho cuidado sobre todo por los altos costos que implica un cierre prolongado. Los investigadores llaman la atención a las instituciones sobre otras medidas de distanciamiento que sean menos drásticas como la suspensión más o menos prolongada de las clases con niños positivos al virus, la reorganización de las actividades para disminuir las agrupaciones desmedidas ( cierre de espacios comunes, cancelación de encuentros y actividades no esenciales, distanciamiento en clase, reducción del horario cotidiano y semanal, modificación de los horarios e de las modalidades de la recreación y de las comidas).

En esta dirección se están moviendo algunas municipalidades y provincias para evaluar en los próximos meses e implementar en septiembre (mes en que inicia el año escolar en Italia) las medidas de distanciamiento social che se hayan demostrado más eficaces, en modo de garantizar un regular comienzo del año escolar 2020/2021. El riesgo es aquel que un retardo en la reorganización haga demorar el comienzo del próximo año lectivo sobre todo en aquellas escuelas con mayores dificultades estructurales y que se acentúen en este modo la desigualdades en las oportunidades de aprendizaje de los alumnos.

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