Anclado en la frontera: 4 horas encerrado en un bus
El escritor y politólogo Raúl Lilloy lanza un mensaje en una botella, para quien lo quiera leer y dar auxilio. ¿Cambiará algo alguna vez en la frontera entre Argentina y Chile?
Hace cuatro horas que estoy metido en un ómnibus rumbo a Mendoza en el Paso a Chile.
Un abuso sin solución y me pregunto por qué los políticos no lo solucionan, en tiempos donde se vislumbra eficacia en los medios que usan los políticos, el avión.
Claro, el ómnibus es usado por la gente que no hace política rentada y que no es de clase media alta. Sucede lo mismo con la seguridad, educación y la salud, reciben la peor parte.
Se que hay un comité de inacción fronteriza y todavía no se bien a qué se dedica, no veo a las 3 de la madrugada a ningún funcionario viendo que nos está pasando.
Más leídas
En foco
El día de la marcha: por qué García Zalazar se aleja de la protesta universitaria
Opinión
La lógica de la guillotina.
Salud
El problema de comer chocolate de noche no son las calorías, es lo que le hace al sueño
Política monetaria
El BCRA moderó sus compras, pero esperan una "avalancha" de dólares
Economía