La calidad educativa es prioritaria

"Este es el momento de debatir y de avanzar, que la pandemia no sea la excusa para sostener viejas estructuras y sistemas perimidos que atrasan", es el planteo de Tadeo García Zalazar sobre una nueva ley de Educación.

Tadeo García Zalazar

El objetivo general del sistema educativo durante el siglo pasado era conseguir la masividad en la cobertura como servicio público y eso de alguna manera ya fue logrado, pero para salir del estancamiento hace falta un salto de calidad.

Es imperioso restablecer la gestión de actitudes responsables de todos los que participan del sistema, hacer que el alumno actúe convencido de lo que puede lograr, poner en claro los fines parciales de cada nivel hasta obtener conocimientos, actitudes y conductas, preocuparse por la gestión de los maestros, su formación y su capacitación permanente.

Estamos convencidos que la evaluación de la calidad debe tener un abordaje significativo. No lo decimos con un concepto restringido, sino más bien amplio donde no sólo se evalúen los conocimientos de los alumnos, sino también el de los docentes y las instituciones escolares, sin que esto signifique una competencia, sino tendiendo al mejoramiento de cada establecimiento como unidad de gestión.

La educación de calidad es un derecho de todos y constituye el sexto objetivo de la agenda global de educación de la UNESCO. Esta prioridad hace imprescindible evaluar la educación, para monitorear el logro de dicho objetivo, y también para perfeccionar políticas educativas que apunten a ofrecer educación de calidad para todos y todas.

Pero además la nueva ley debe reforzar la idea de una formación integral, centrada en temas tan actuales como importantes, el respeto y la valoración por la multiculturalidad y la condena de cualquier tipo de discriminación, la perspectiva de género, la educación sexual, la educación vial, el cuidado del agua y el medio ambiente en general, la asunción de hábitos de vida saludable, el placer por las prácticas deportivas y la promoción de una buena calidad de vida individual y colectiva.

Una nueva ley debe tener como objetivo reducir la brecha socioeducativa que es cada vez más grande, debe poner el acento en la educación digital y en como deber ser la incorporación de la tecnología al sistema. Debe garantizar los 180 días de clase y un presupuesto acorde y sostenido que se mantenga en el tiempo.

Además, tenemos que pensar y mejorar la descentralización educativa, involucrando a los municipios en las instancias de formación y capacitación necesarias para el mundo del trabajo.

Una nueva ley necesariamente deberá ir acompañada de otras leyes particulares para cada nivel. Por ello Mendoza tiene que generar una ley macro que establezca una visión moderna y que sostenga una inclusión educativa real, sentando las bases que nos permitan avizorar hacia dónde va el futuro de la educación en los próximos 20 años.

Este es el momento de debatir y de avanzar, que la pandemia no sea la excusa para sostener viejas estructuras y sistemas perimidos que atrasan. Es el momento para salir del estancamiento y dar un salto de calidad.

EL AUTOR. Tadeo García Zalazar es intendente de Godoy Cruz y presidente de la UCR.

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