¿Qué nos dejaron las elecciones de la UNCUYO?

El resultado no se trata solamente de una diferencia numérica. Se trata de la validación de un proyecto universitario que ha sabido sostener avances importantes, pero que al mismo tiempo reconoce desafíos que exigen cambios, modernización y una mayor apertura hacia la sociedad.

Las elecciones de la Universidad Nacional de Cuyo del pasado 9 de junio dejaron mucho más que un resultado electoral. Dejaron una serie de mensajes políticos e institucionales que merecen ser escuchados y analizados con atención.

En una comunidad educativa caracterizada por su pluralidad y su tradición democrática, todos los actores hablaron a través de las urnas. Observando los resultados, hay una clara ventaja a la fórmula integrada por Gabriel Fidel y María Flavia Filippini, que se impuso y quedó a las puertas de conducir la institución durante los próximos años. Allí se valoró lo construido, pero también se expresó la necesidad de corregir, modernizar y proyectar una nueva etapa. En segundo lugar, la lista de Adriana Garcia. quien ya ha sido candidata cuatro veces, con el apoyo de parte del peronismo provincial, principalmente del dirigente Carlos Ciurca.

El resultado no se trata solamente de una diferencia numérica. Se trata de la validación de un proyecto universitario que ha sabido sostener avances importantes, pero que al mismo tiempo reconoce desafíos que exigen cambios, modernización y una mayor apertura hacia la sociedad. La UNCUYO enfrenta hoy un escenario complejo. Debe defender constantemente su autonomía, preservar la excelencia académica en un contexto de caída del financiamiento, fortalecer la investigación y la extensión, pero también adaptarse a las transformaciones tecnológicas, productivas y sociales. Para hacerlo no alcanza con administrar lo existente: es necesario construir puentes y sumar voluntades.

La propuesta encabezada por Gabriel Fidel refiere a esta necesidad de construir puentes entre la universidad y el mundo del trabajo, tal y como quedó expresado junto al Ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Zalazar. Diseñar puentes entre la investigación y la producción. No es casual que la fórmula haya obtenido sus mejores desempeños en facultades vinculadas al desarrollo productivo, la tecnología, la salud y la formación profesional, como Ciencias Agrarias, Ciencias Aplicadas a la Industria, Ciencias Económicas, Ingeniería, Medicina y Odontología. Allí se expresa una demanda concreta: una universidad más conectada con el empleo, la innovación y los desafíos reales de Mendoza.

Estudiantes por la continuidad del Reformismo

A nivel estudiantil, los resultados también dejaron otro dato político relevante: el contundente triunfo de Franja Morada en la Federación Universitaria de Cuyo. La función de la FUCUYO es elevar demandas estudiantiles, garantizar bienestar en la comunidad estudiantil e incentivar mejoras. La renovación de la confianza estudiantil en una conducción reformista no es un hecho menor. Expresa la voluntad de miles de estudiantes de seguir apostando por una representación comprometida con la defensa de la educación pública, el diálogo institucional y la construcción de consensos. Con el 52,9%, el espacio estará liderado por Mercedes Hadid, de 22 años, estudiante de quinto año de la Facultad de Derecho.

Aquí resulta significativo que la propuesta de Fidel y Filippini haya encontrado su principal fortaleza en los claustros estudiantiles y de egresados, cuya participación es fundamental. Existe una expectativa concreta por avanzar hacia una universidad más flexible, moderna y vinculada con las oportunidades de formación y empleo.

"Nunca más violencia política"

Lamentablemente, en el marco de esta elección también se vieron hechos que no pueden naturalizarse. Los agravios e insultos realizados por sectores peronistas y kirchneristas, hacia el gobernador Alfredo Cornejo y militantes, cuando concurrió a votar a la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, representan una expresión de intolerancia incompatible con los valores universitarios.

Se puede disentir, cuestionar y debatir. Pero nunca la agresión, el escrache o la intimidación pueden reemplazar al intercambio de ideas, y mucho menos cuando se trata de la voluntad de expresarse a través de un voto. La universidad debe ser un ámbito ejemplar, donde prevalezcan el respeto, la libertad de expresión y la convivencia democrática, entre quienes sostienen posiciones opuestas.

Hacia la segunda vuelta

La breve etapa electoral que se abre hacia la segunda vuelta del 23 de junio, exige escuchar, dialogar y construir una mayoría amplia y diversa. El desafío no pasa por administrar una ventaja electoral, sino por construir una mayoría sólida y representativa. Los resultados también mostraron demandas legítimas de espacios universitarios que deberán ser escuchadas e incorporadas a una nueva etapa de gestión.

La comunidad universitaria expresó una señal clara. Por un lado, respaldó mayoritariamente una propuesta que busca avanzar hacia el futuro, un proyecto de gestión que incorpora una agenda estratégica, impulsando las reformas necesarias y generando puentes reales con nuestra sociedad. Por otro lado, ratificó en el plano estudiantil la vigencia de los valores reformistas, el compromiso con la educación pública y la construcción de consensos.

La Universidad Nacional de Cuyo tiene por delante desafíos trascendentales. Necesita sostener su calidad académica, consolidar su aporte al desarrollo de Mendoza, generar más oportunidades para sus estudiantes y profundizar su vínculo con el sector productivo. Para alcanzar esos objetivos será necesario tender puentes, abandonar las lógicas sectarias y apostar al diálogo como herramienta de transformación.