Ceresole con Chávez y Gentili con Iglesias: los frustrados libretistas peronistas del chavismo

El actual secretario de Cooperación Educativa y Acciones Prioritarias del Ministerio de Educación de la Nación llegó desde España, en donde fue calificado como "la sombra de Pablo Iglesias", el líder de Juntas Podemos y actual vicepresidente de Pedro Sánchez. Pero hubo otro peronista, Norberto Ceresole, que influyó en el primer libreto ideológico de Chávez, hasta que lo echaron..

En el Boletín Oficial del viernes publicaron el nombramiento en carácter de ad honorem del CIPDH, el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos, de una persona a la que se menciona en los círculos políticos por sus tres nombres y un apellido: Pablo Antonio Amadeo Gentili. Ya tiene un cargo rentado: secretario de Cooperación Educativa y Acciones Prioritarias del Ministerio de Educación de la Nación, por encima tiene Nicolás Trotta y como dato colateral, por debajo está la mendocina Marita Perceval, subsecretaria de Políticas de Cooperación Internacional. Aunque con antecedentes de más peso que su jefe, pesaron más otras cosas en la balanza que definió la distribución de cargos al asumir Alberto Fernández.

Poco conocido en Argentina, en España es famoso: fue el jefe de gabinete del actual vicepresidente del Gobierno de Pedro Sánchez, el neochavista Pablo Iglesias, de Podemos. Pero se agotó su luz y se vino a un ministerio sin escuelas, pero que define mucho de lo que pasa dentro de ellas.

Durante una visita para un 24 de marzo a Buenos Aires, Iglesias lo conoció y Gentili exhibió credenciales de asesorar a Dilma Rousseff y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. Se le señala como integrante de una familia adinerada, sibaritas, consumidores de productos de lujo, pero filósofos de los pobres y la pobreza, lo que le dio la consideración de "pijo" del populismo español.

A pesar de esa versión contada por el político español, los periodistas Luca Constantini y Álvaro Nieto, del portal Vozpópuli, dieron otra versión del encuentro que generó un chispazo entre el argentino y el líder de Juntas Podemos. Escribieron: "Para convencer a Pablo Iglesias fueron suficientes dos botellas de vino, pero de las caras. Antes de su encuentro con el líder de Podemos, Pablo Gentili se fue a la sección gourmet de El Corte Inglés. Era junio de 2018 y quería impresionar a Iglesias, por eso acabó comprando dos botellas de Vega Sicilia Único, un Ribera del Duero que ronda los 300 euros. La cena fue todo un éxito y cinco meses después Gentili aterrizó en Madrid para convertirse en su nuevo jefe de gabinete".

Como en todo, sobre su salida de la política en España hubo también dos versiones:

- La oficial: Que Alberto Fernández lo necesitaba aquí por su experiencia y contactos.

- La otra: Su rol estaba agotado. "Ha decidido irse", dieron a la prensa española voceros de Podemos, porque, dijeron, "su papel estaba desdibujado". "Pablo le escuchaba, pero siempre decidía él qué hacer; ni pinchaba ni cortaba nada", añadieron.

De todos modos, Pablo Iglesias no se privó de despedirlo a lo grande: "El Gobierno argentino se lleva a un grande. Me enorgullece que ahora vayas a poder servir a tu patria, defendiendo como siempre la democracia, los derechos humanos y la educación. Gracias por todo amigo, compañero. Aquí tendrás siempre tu casa", escribió en Twitter.

Inés Santaulalia, periodista de El País de Madrid, dio cuenta de que "Gentili vuelve a Argentina tras casi 30 años fuera para sumarse a la que llama 'la gran gesta democrática y popular que se inicia en la Argentina con el gobierno de Alberto Fernández'". En ese período épico estaríamos inversos, según el docente que acompaña a Trotta en Educación.

Gentili dio muy pocas entrevistas en España. Pero debido a que lo llegó a mencionar como "la sombra de Pablo Iglesias", cada vez cobró más relevancia y contó su propia versión de su vida a la agencia EFE, de la cual dio cuenta el diario La República: "Pertenezco a una generación de personas que entraron en experiencias progresistas con treinta y pico y ahora tienen más de 50. Hemos hecho algo que es lo que quiere Podemos: ganar elecciones y después aprender a gobernar para la gente", señaló. El diario consideró, al publicar sus declaraciones, que "la política española le parece a Gentili muy agitada y diferente a la de América Latina, empezando porque, dice, 'el debate político es permanente' y además los españoles exigen una gran rendición de cuentas a sus dirigentes".

Gentili, a todas partes con Iglesias.

Pero hay un factor extra que difundió el diario Vozpópuli y es la comunión de intereses económicos con otro relevante político populista español, Juan Carlos Monedero. "Fuentes de Podemos sostienen que a Gentili y a Monedero les une la consultora Neurona. Se trata de una empresa mexicana activa en Ecuador, Argentina y Bolivia y que ha asistido recientemente al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador durante su campaña electoral. Neurona se encuentra en el ojo del huracán en Bolivia por supuestos contratos a dedo del Gobierno de Evo Morales por valor de un millón de euros", publicó el mencionado diario.

"'Es una especie de sociedad para sacar pasta' (dinero), aseguran fuentes de Podemos sobre Neurona, que subrayan que esta consultora ha comenzado a trabajar con los morados en Alcorcón (Madrid) en las pasadas elecciones municipales. Sobre este punto, Gentili niega tener algún 'vínculo institucional o contractual con Neurona', aunque sí conoce su actividad, entre otras cosas por coincidir con sus representantes en diversos foros internacionales", publicó el diario sin mencionar a sus fuentes en Podemos. 

El pionero: Ceresole, autor del libreto peronista de Hugo Chávez

A Pablo Antonio Amadeo Gentili se le anticipó en esta modalidad de peronizar liderazgos emergentes otro argentino y peronista: Norberto Ceresole, ya fallecido, quien le entregó al mismísimo Hugo Chávez, cuando todavía estaba desorientado ideológicamente, el primer libreto, que era peronista. De allí las primeras comparaciones con el Perón del 45, aunque con lo que implica que haya llegado con medio siglo de demora.

Ceresole fue sacado del camino ideológico de Chávez por Fidel Castro en el año 2000 que tenía a su propio argentino, Atilio Borón, no peronista, politólogo de la UBA con formación marxista. 

Ceresole fue quien vinculó al fallecido líder venezolano con las raíces peronistas y con la militancia político religiosa del islamismo. 

El anticastrista cubano Carlos Alberto Montaner reconoció como otros autores (entre ellos Germán Carrera Damas en su libro "El bolivarianismo - militarismo, una ideología de reemplazo" y Enrique Krauze en "El poder y el delirio"), que Hugo Chávez inició su carrera política absolutamente ajeno a las ideologías y que, con el paso del tiempo, fue alineándose con Cuba, mientras exploró diversas posibilidades de orientación.

Dice Montaner que "Fidel, rápidamente, lo esquilma y lo fecunda. Primero, lo libera de las prédicas islamo-fascistas de Norberto Ceresole, un argentino peronista que había convencido al pintoresco bolivariano de las virtudes del modelo libio y de la verdad profunda del Libro Verde atribuido a Gadafi, suma y compendio de la Tercera Teoría Universal, versión renovada y pasada por el desierto de la "tercera posición" propuesta por Juan Domingo Perón varias décadas antes".

Conocido además como "un negador del Holocausto", Ceresole murió en 2003. Se le adjudica haber sido el vínculo con el Hezbolah en Latinoamérica 

De acuerdo con la información que profusamente se encuentra en Internet en torno a su persona, siempre con costados a favor y en contra y sin grises, estudió en Alemania, Francia e Italia antes de ser consejero a partir de 1969 hasta 1971 de Juan Velasco Alvarado quien produjo un golpe militar en Perú en 1968.

Durante los años 70 él era uno de los líderes del ERP-22 un grupo que se separó del ERP para apoyar al presidente Héctor J. Cámpora en 1973 en Argentina. Se señala que fue forzado al exilio después del golpe militar que derrocó a Isabel Perón en 1976. Él entonces fue a España en donde hizo de portavoz de Juan Perón durante su exilio en Madrid. "Fue una de las voces principales del peronismo y una voz influyente entre algunos grupos de oficiales militares a través de Sudamérica", dice su biografía en la Wikipedia.

El mismo sitio indica que por unos años vivió en España hasta la rebelión paramilitar de "Semana Santa" de 1987 en la Argentina contra el presidente Raúl Alfonsín donde participó como consejero de los funcionarios conducidos por Aldo Rico.

En 1984, en colaboración con el Ministerio de Defensa de España (DRISDE) editó, en cinco volúmenes, el Estudio preliminar para el desarrollo de un proyecto de cooperación industrial entre España y la Argentina en el área de la Defensa. En 1986 ese trabajo, ampliado, se reeditó en la Argentina en siete volúmenes, bajo el título: Materiales sobre economía de la defensa y política de la defensa (Buenos Aires, ILCTRI).

Tal como lo recuerda Montaner, Ceresole intentó ser el referente que, desde las sombras, manejara a Chávez y tuvo que ser el mismísimo Fidel Castro quien lo alejara de su entorno. Sin embargo, en las últimas elecciones, el propio Chávez lo recordó: "Era un buen hombre", dijo.

Aquí, el testimonio del propio Ceresole, grabado 25 días antes de su fallecimiento y en ocasión de la presentación de su libro "La falsificación de la realidad":

El primer soporte de Chávez, argentino y peronista, negó siempre el Holocausto y fue colaborador del Movimiento Social republicano español, autoconsiderado como "la izquierda del nazismo"."La historiografía seria ya admite que los muertos no llegaron a 400.000 , dijo Ceresole en una entrevista que le dio al diario El Nacional en Caracas y generó una fuerte reacción de diversos sectores, entre ellos la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV) que manifestó en un comunicado difundido por la prensa nacional, su repudio por las declaraciones de Norberto Ceresole, netamente antijudías y cuestionadoras de las ideas democráticas. Los "jóvenes revisionistas" recordaron así la figura de Ceresole, que admite, aun hoy, seguidores en la Argentina.

El divorcio

Escribió Norberto Ceresole, una vez que se cansó de la búsqueda de un refugio ideológico por parte de Chávez, una fuerte crítica a su opción marxista pero, centralmente, una advertencia en torno al futuro de su "nueva" ideología:

Se trata de una alianza con la misma izquierda marginal que en los tiempos de la bipolaridad produjo verdaderas catástrofes en cada una de nuestras sociedades, operando conjuntamente con su enemigo aparente, el "imperialismo yanqui", que siempre toleró al régimen castrista y otros "focos subversivos", porque entre ellos también siempre existió un mismo cordón umbilical: los intereses del lobby judío norteamericano (hoy ese cordón de intereses compartidos está compuesto también por la legalización de las drogas, objetivo común entre la guerrilla colombiana y el Wall Street).A mediados de agosto de 2001 - y desde Chile, curiosamente - el presidente Chávez decidió hacer pública su posición ideológica ("Soy un izquierdista". "Un zurdo biológico e ideológico", dijo, textual, urbi et orbi). Con ese paso, clarificó automáticamente su posición estratégica de cara a la totalidad de la América criolla: sus canales de acción en la región serán los que le provean los grupúsculos de la izquierda alucinada y manipulada, que ya no representan ni a nada ni a nadie en ninguno de nuestros países. Coherentemente firma la "cláusula democrática" y expande la apertura de la economía, es decir, incrementa su fondomonetarización.

Obnubilado por sus fantasías ideológicas, el presidente Chávez equivocó radicalmente su rumbo estratégico: no sólo no hay una molécula de "revolución" en esa izquierda; por su historia reciente, ella representa lo mismo que su contraparte oligárquica e imperialista: sólo destrucción. Un camino equivocado es un camino sin retorno.

La de Chávez con la izquierda ya fracasada es una sociedad destinada al fracaso, en los siguientes tres sentidos:

1. Chávez se equivoca drásticamente porque cree - o finge creer - que esos grupúsculos representan al pueblo, por el simple - aunque falso - hecho de que se autoadjudican dicha representación;

2. No advierte - o finge no advertir - que esos grupos utilizan su figura como última ratio de su estrambótica existencia;

3. Lo más grave: Chávez está legitimando el único lenguaje que esos grupos conocen y que han practicado hasta la saciedad, que es el del terrorismo. Lo que representa una carga gravísima para el futuro de Venezuela, en especial para sus fuerzas armadas.

En Santiago de Chile presenció una puesta en escena organizada por los restos de esa izquierda. Fuera de ese recinto estaba el verdadero ancho pueblo, al cual Chávez ni siquiera percibió; peor aún, lo confundió con la poesía masónica de Pablo Neruda, inpirador e inspirado por el extraordinario simbolismo del tiro en la nuca de la NKVD.

Chávez vio una "multitud" allí donde no había más que un grupo de personas ya totalmente desvinculadas de las fuerzas sociales reales, pero sobre todo de las grandes esperanzas de nuestros pueblos. Son grupúsculos desligados del "espíritu del pueblo".

La fantasía de Chávez se convierte en espejismo, y mi proyecto original de "proyección continental" (el que desarrollé en Caudillo, Ejército, Pueblo) deviene en una burda payasada destinada a reagrupar grupúsculos cuya historia es una historia de terror disfrazada de "liberación". Esa "liberación" que corporiza el viejo mito del "éxodo" de Israel, y que termina en el asesinato público y colectivo de la verdadera "gente de la tierra": hoy Palestina, mañana nosotros mismos.

Es probable que la incultura marxistoide de Chávez (apoyada en una DISIP aún al mando del Mossad) le imposibilite descubrir estos vínculos profundos (simultáneamente teológicos, filosóficos, políticos y estratégicos) que nacen con la Modernidad Iluminista.

Que nacen, por ejemplo, con el "indigenismo" de Menahen Ben Israel, socio de Olivier Cromwell (el verdugo de Irlanda, o el demiurgo del progreso, según se lo mire) y autor del opúsculo "La Esperanza de Israel" (1650), quien fue el primero en reconocer, en los indígenas de América, desde Amsterdam, a la "tribu perdida", la decimotercera tribu de Israel.

Eso es posible, de hecho hay en el Presidente un problema de in-conocimientos, pero lo cierto es que Chávez está cometiendo una verdadera estafa de cara al público. Señala en una dirección y dice: "Allí están nuestros amigos"; señala en la dirección contraria y exclama: "Allí están nuestros enemigos". Pero el hecho es que ni los unos ni los otros están allí donde él dice que están. Ambos están en otro lado. Esto quiere decir que existe una falta total y absoluta de Inteligencia Estratégica. Algo peor aún: una perversión, un strip tease de esa Inteligencia.

Mi posición hoy es la misma que la del primer día en que conocí al comandante Chávez, que se acercó a mí travestido de militar nacionalista y, sobre todo, populista. Esta posición (y, entre otras cosas, mi definición de populismo) está reflejada, hasta el más mínimo detalle en el presente libro.

Chávez no comprendió nunca el sentido de mi lucha. En los últimos tiempos él impidió que se lo pueda repetir cara a cara. Por lo tanto se lo volveré a decir, ahora públicamente, con palabras de Ernst Jünger: "Cuando los seres humanos combaten en niveles espirituales incorporan la muerte a su estrategia. Adquieren así una especie de invulnerabilidad; de ahí que los asuste poco el pensamiento de que el enemigo procura privarles del cuerpo... El enemigo intuye esto a su manera obtusa, y de ahí su cólera terrible, devastadora, en los sitios donde sale al encuentro el espíritu auténtico" (Radiaciones, Diario de la Segunda Guerra Mundial, Vol. 1). Lo de Chávez es, en definitiva, una auténtica rendición.

"Toda rendición de armas es también un acto irreparable, que afecta la fuerza primordial del combatiente" (Jünger, op. cit.).

El ideólogo multiple choice

Montonero, caudillista, carapintada, seneildinista, nacionalista en todos los casos, antisemita, impulsor de un "nazismo de izquierda" en su peor faceta, Ceresole saltó a la historia como el primero que le ofreció al militar venezolano Chávez un soporte ideológico para su entente que se transformó, luego, en "revolución", para pasarse al "socialismo del siglo XXI" una vez que el argentino conspirador fue expulsado de Venezuela.

Dos argentinos, en su afán de dominar al mundo.

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