La Ciudad de Mendoza aprobó un nuevo Código Urbano

El Concejo Deliberante sancionó una ordenanza que actualiza la normativa urbanística, promueve la mixtura de usos y refuerza la protección del piedemonte. Buscan ordenar el crecimiento y dar mayor previsibilidad.

La Ciudad de Mendoza avanzó en una reforma integral de su normativa urbanística con la aprobación de un nuevo Código Urbano y de Edificación. La Ordenanza Nº 4234, sancionada por el Concejo Deliberante, introduce cambios en la planificación territorial con el objetivo de adaptar la regulación a las transformaciones sociales, económicas y ambientales de los últimos años.

La iniciativa, impulsada por la Intendencia, apunta a simplificar y unificar la normativa vigente, incorporando criterios de innovación urbana y una visión estratégica del desarrollo de la ciudad. Entre los principales objetivos se destacan mejorar la claridad de las reglas, brindar mayor seguridad jurídica y facilitar su aplicación.

Uno de los ejes centrales de la reforma es la actualización de la zonificación urbana. El nuevo esquema redefine áreas y usos del suelo para adecuarlos a las características actuales del territorio, con la intención de promover un crecimiento ordenado y sostenible.

En ese sentido, la ordenanza impulsa un modelo de ciudad más "próxima", con mayor integración entre actividades residenciales, comerciales y de servicios. La propuesta busca reducir desplazamientos, fomentar la movilidad sustentable y fortalecer la dinámica urbana en los barrios.

El texto también revisa los indicadores urbanísticos y los parámetros constructivos, con el fin de alinearlos con las prácticas actuales del sector y mejorar los mecanismos de control sobre el desarrollo edilicio. Además, incorpora herramientas para agilizar los procesos administrativos vinculados a habilitaciones y planificación.

Otro punto clave es la protección del piedemonte y de las áreas naturales. La norma establece criterios más estrictos para preservar estos espacios, limitando el desarrollo a zonas previamente consolidadas y bajo condiciones de bajo impacto ambiental. La medida se articula con la legislación provincial vigente para garantizar coherencia en el ordenamiento territorial.

A su vez, el nuevo código busca impulsar la revitalización de zonas degradadas o con menor desarrollo, promoviendo inversiones y actividades que contribuyan a su recuperación económica y urbana.

Como parte de la reforma, se deroga un conjunto amplio de ordenanzas anteriores y se unifica toda la regulación en un único cuerpo normativo, con el objetivo de facilitar su interpretación y aplicación.

Desde el municipio destacaron que la elaboración del nuevo código incluyó instancias participativas con distintos sectores, como profesionales, empresarios, académicos y vecinos, en el marco del trabajo del Laboratorio Urbano.

La ordenanza entrará en vigencia diez días después de su publicación oficial y representa un paso clave en la redefinición del modelo de desarrollo de la capital mendocina, con foco en el ordenamiento territorial, la sostenibilidad y la calidad de vida.

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