The New Yorker, muy fuerte: "Obituario para una presidencia fallida"

Susan B. Glasser califica a Donald Trump en su columna del día de cambio de gobierno en los Estados Unidos como un "mentiroso a una escala sin precedentes". El texto principal de la revista The Nes Yorker en internet, este miércoles.

La tradicional columna "desde el despacho en Washington" de Susan B. Glasser en The New Yorker, presentó en el día de la asunción de Joseph Biden y Kamala Harris en portada una nota muy fuerte sobre Donald Trump: "Obituario para una presidencia fallida" la tituló.

"Deja atrás una ciudad y un país tambaleándose por los cuatrocientos mil estadounidenses muertos, hasta el martes, por una pandemia cuya gravedad minimizó y negó; una crisis económica; y una brecha política interna tan grande que invita a comparaciones con la Guerra Civil", escribió, de entrada, Glasser.

Y no suelta la rienda en ningún momento.

La revista "progre" neoyorkina por excelencia, arremete:

- "Al final, Trump era todo lo que temían sus enemigos: un candidato del caos, en las palabras proféticas de uno de sus rivales de 2016, que se convirtió en un presidente del caos. Demagogo estadounidense, abrazó la división y la discordia racial, arremetió contra un 'estado profundo dentro de su propio gobierno, elogió a los autócratas y atacó a los aliados, politizó la administración de justicia, monetizó la Presidencia para él y sus hijos y presidió un tumultuoso Administración cargada de volumen de negocios a través de tweets impulsivos". 

- "Deja el cargo, informó Gallup esta semana, con los índices de aprobación promedio más bajos en la historia de la presidencia moderna. Derrotado por Joe Biden en las elecciones de 2020 por siete millones de votos, Trump se convirtió en el primer titular que buscaba la reelección en ver a su partido perder la Casa Blanca, el Senado y la Cámara de Representantes desde Herbert Hoover, en 1932".

- "Mentiroso a una escala sin precedentes, Trump ganó más de Treinta mil declaraciones falsas en el transcurso de su presidencia, según el Washington Post , que culminaron en quizás la mayor mentira de todas: que ganó unas elecciones que perdió decisivamente".

Pero no solo ataca a Trump, sino a los republicanos por apoyarlo, aun a sabiendas de quién fue y quién es. Y probablemente, de quién siga siendo, ya que se empieza a instalar la idea del "volveremos mejores".

Glasser abunda:

- "Los republicanos, es decir, la gran mayoría de aquellos que todavía se identifican como republicanos, continúan apoyando a Trump y las teorías de conspiración sobre su derrota que el presidente saliente ha difundido para explicar su pérdida. Esto, más que nada, podría haber sido lo más sorprendente del mandato de Trump: su capacidad para convertir a uno de los dos partidos políticos de Estados Unidos en un culto a la personalidad organizado en torno a un desarrollador inmobiliario de Nueva York en repetidas ocasiones en quiebra". 

- "Y así estamos terminando estos cuatro años sin saber que Donald Trump es un mal hombre -la evidencia de eso ya era voluminosa e incontrovertible antes de que ingresara a la política- sino que hay millones de estadounidenses que estaban dispuestos a derrocar nuestro sistema constitucional para para mantenerlo en el poder".

No para. Y sigue. Leela con tus propios ojos, completa, en The New Yorker, haciendo clic aquí.

Esta nota habla de: