La inflación y el dólar quieto volvieron más caros a los productos argentinos frente al mundo
Un informe privado advirtió fuertes subas en alimentos, especialmente carne, mientras que la indumentaria continúa entre las más costosas a nivel global. Pese al encarecimiento reciente, Argentina sigue debajo del promedio regional desde la llegada de Javier Milei.
La combinación de inflación elevada y estabilidad cambiaria provocó en los primeros meses de 2026 una fuerte apreciación del peso y un aumento del costo de vida en dólares en Argentina. Según distintos relevamientos privados, alimentos, indumentaria y bienes de consumo registraron una pérdida de competitividad frente a otros países.
De acuerdo con datos del Banco Central de la República Argentina, el tipo de cambio real alcanzó en abril su nivel más bajo desde mayo de 2025. El fenómeno se explica por una inflación que volvió a acelerarse y por un mercado cambiario relativamente estable, sostenido por el ingreso de divisas provenientes del agro y de emisiones de deuda privada.
En paralelo, los precios internos continuaron subiendo impulsados por ajustes en tarifas reguladas, factores estacionales y aumentos puntuales en productos clave como la carne. En marzo, el Índice de Precios al Consumidor marcó una suba de 3,4%, la más alta del último año.
Un estudio elaborado por la Fundación Mediterránea comparó precios de productos argentinos con los de países como Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, China y Australia. El trabajo detectó que el mayor encarecimiento relativo se dio en alimentos y bebidas.
La carne vacuna encabezó las subas, con precios entre 40% y 60% más altos en comparación con otros mercados internacionales. También se observaron aumentos importantes en cerveza y papas.
El informe mostró además que casi la mitad de los productos alimenticios relevados ya resultan más caros en Argentina que en el resto de los países analizados, una proporción que creció respecto de fines de 2025.
En bienes durables e indumentaria, la situación continúa siendo aún más marcada. El 81% de los artículos evaluados aparecen con precios superiores a los del resto del mundo. La diferencia se observa especialmente en autos, motos, electrónica, ropa y calzado.
Argentina figura entre los países más caros para comprar jeans, vestidos de marcas internacionales y zapatillas deportivas. Según bases de datos internacionales, los precios locales de prendas comercializadas por cadenas como Zara y H&M se ubican entre los más altos del mundo.
Los especialistas atribuyen esa situación a la combinación de presión tributaria y años de protección comercial, aunque remarcan que la apertura gradual de importaciones y algunas rebajas impositivas comenzaron a reducir parcialmente la brecha.
En el sector servicios, el país también mostró un leve encarecimiento, particularmente en restaurantes. En contraste, continúan relativamente bajos los costos de transporte público, gimnasios, educación privada y combustibles.
Pese a la suba reciente en dólares, distintos análisis coinciden en que Argentina todavía mantiene un nivel de precios promedio inferior al de otros países de América Latina si se compara con el inicio de la gestión de Javier Milei.
Un relevamiento de la fundación Fundar indicó que el país sigue cerca de 4% más barato que el promedio regional, aunque rubros como restaurantes, ropa y comunicaciones permanecen entre los más caros de la región.
Los analistas también remarcan que, a diferencia de otros períodos de atraso cambiario, la actual apreciación del peso convive con expectativas positivas en materia de exportaciones energéticas y mineras, lo que podría sostener un dólar relativamente bajo sin generar desequilibrios externos severos en el corto plazo.