El rock mendocino de los '80 y sus cantantes

La quinta entrega de esta serie de entrevistas a músicos del rock mendocino. La reseña semanal de Alejandra Cicchitti para Memo.

Alejandra Cicchitti

En esta última entrega, Memo entrevistó a dos grandes vocalistas de nuestras bandas: Verónica Araya y Omar Dris. Además haremos una breve referencia sobre el grupo Ski Dada.

OMAR DRIS

Omar Dris músico, cantante, compositor y actor. Su trayectoria artística se inició con el grupo Ananá Split y luego con La Montaña. Emprendió su carrera como cantante y compositor solista en los '90 y luego su enfoque artístico mutó con el crecimiento de la vertiente actoral en sus presentaciones. Esta fase más reciente le ha permitido crear, actuar y dirigir varios proyectos que integran música actuación y canto, aunando el tango, el rock-pop y el folklore. El cine y el teatro también lo tuvieron como protagonista paralelamente a su carrera musical.

Además de tu talento vocal, ¿qué otros recursos tenías en esos años para llegar al público?

La pasión era el motor para sumergirse en el escenario, teníamos un grupo sólido, que me dio la posibilidad, como cantante líder, de imprimir un estilo propio. La Montaña se caracteriza por una puesta en escena con un lenguaje musical y teatral único y por ser atemporal. Nosotros vivimos la modernidad, innovamos y pagamos un precio La nueva formación sonó atemporal, porque el sello de La Montaña es así, va más allá de quienes la integren. Es ayer, hoy y mañana. Cuando escucho las canciones en FM Ayer me parece honorable, pero también los nuevos temas: "La muerte está viva" o " Las ventosas absorben tu mal", son canciones tan o más poderosa que las de antes. Por eso la máquina funciona casi como una entidad y es una decisión abordarla.

¿En qué aspectos ha variado el público mendocino de los 80 con el actual?

No conozco el público de ahora, pero el mendocino de aquellas épocas con respecto a nuestra banda, se colocaba en cierta pasividad. En realidad nosotros de alguna manera lo provocábamos, lo empujábamos porque sabíamos que lo que hacíamos no era fácilmente digerido por una audiencia conservadora. Además de talentosos y con un estilo muy particular, producíamos resquemor en muchos. Un flagelo humano marcado por los capitales del pecado, bastante dañino por cierto. El infierno grande trajo sus consecuencias. Creo que fuimos más que una banda de rock, un hecho estético musical disruptivo, incluyendo a los unitarios porteños, a quienes les pasábamos por arriba. Éramos una banda de culto antes de ser conscientes al respecto y al final no hubo recompensa.

¿Por qué en la actualidad casi no existen bandas sino músicos solistas?

Tener una banda es complicado cuando sos muy joven, porque siempre se mezclan los roles, entonces las bandas que perduran son las que no los mezclan. El conflicto puede aparecer con el tema compositivo en muchos casos, porque está el dinero de derechos jugando fuerte. El dinero en nuestro caso no era un problema porque vivíamos poniendo tiempo y dinero. Debo aclarar que las personas de SADAIC siempre "se hicieron los vivos con nosotros". El destino es inevitable y fue ingrato con La Montaña aunque lo honro más allá de los anhelos. Seguramente hay cosas que hoy no haría, y esa es el gran interrogante... ¿Por qué para algunos es tan fácil y para otros es tan difícil? El origen es necesario para saber qué cosas jugaron en el movimiento. Verlo tal vez habilite más energía para el presente y así poder proyectar. La pena es que lo comprendemos cuando mucha agua paso por el río. El desgaste de la gravedad ha hecho lo suyo y ahora la conciencia administra para crear o para claudicar. Confiábamos mucho en lo que hacíamos, era muy bueno y avanzado para la época y eso nos jugó en contra, especialmente por un público conservador. También éramos de implicarnos mucho en lo que hacíamos, lo que creó cierto desequilibrio entre el dar y el tomar. Me refiero al tema de las relaciones y que en todo lo que uno hace, tiene que haber un dar y un recibir equilibrado. Llego a esta conclusión después del recorrido.

Hace años que la tecnología te ahorra tiempo y esfuerzo. Ya no es necesario juntarse para hacer música, si sabes por dónde vas, la tecnología lo resuelve sin muchas preguntas más allá de las que uno pueda hacerse. Hablo por supuesto en relación a la creación, no al espectáculo en vivo.

¿Un vocalista que hoy te genere admiración?

Puedo escuchar desde Prince, David Bowie a Alfredo Zitarrosa o a Cafrune con Marito, al día de hoy me conmueven. Los nuevos grupos que se escuchan, tienen en su cantar un estilo muy Spinetta (¿canciones de cuna?) beneficioso en un principio, pero después hay que soltarlo. Me gusta que las nuevas generaciones sean atrevidas en la creación, lejos de la imitación y de los covers.

¿Qué estás haciendo actualmente con relación a la música?

Hoy elijo lo que hago. Con la nueva formación de La Montaña estuvimos en el Teatro Independencia en el 2019. El Covid nos interrumpió la inauguración del Teatro Pulgarcito a una semana de la pandemia. Continuo componiendo sin exigencia alguna, sin empujar, como lo hacía en las viejas épocas, voy viendo el día a día sin pretensiones. Siempre tomando el presente para abordar casi a lo Bonzo el futuro. Hoy hago lo que tengo ganas, incluso la nada es un espacio de una poética indescriptible, no estar obligado tracciona hacia una especie de nirvana que da un respiro ante tanta ilusión debilitada. Los años han pasado, terribles y malvados.... como para que el tango tenga un lugar en el corazón.

VERONICA ARAYA

Esta mujer, poseedora de una hermosa voz, se animó a todos los escenarios y fue la cantante de Los Berp y Ski Dadá. Nunca abandonó su amor por el jazz y luego se dedicó a la docencia universitaria y secundaria, donde dejó también sus huellas.

Además de tu talento vocal, ¿qué otros recursos tenías en esos años para llegar al público?

En esos tiempos yo había egresado como Intérprete dramático en la Facultad de Artes de la UNCuyo y disponía de muchos recursos tanto a nivel de la expresión corporal como de la vocalización. Y puedo decir que fui la única mujer vocalista líder en las bandas de nuestro rock en aquellos años.

Mientras cantaba en Los Berp, continué con el jazz que adopté desde muy joven porque desde mi casa tuve una gran influencia. El jazz es un género musical muy difícil de interpretar y he tenido la suerte de poder hacerlo con los mejores músicos que había en su momento como: Gabriel Correa, Horacio Gómez, Pablo Kuselman y Gustavo Bruno entre otros. Y volviendo a aquella década dorada del rock mendocino y mi participación en Los Berp, recuerdo que dimos un recital en Chile, en el Teatro Municipal de Viña del Mar y además concursé como cantante solista en Santiago de Chile y obtuve el tercer puesto.

¿En qué aspectos ha variado el público mendocino de los 80 con el actual?

Me parece que en los años 80 había mucha variedad de bandas y tocábamos en diferentes bares, teatros y donde asistía el público. En la actualidad debido a la pandemia no ha habido casi recitales y en Mendoza siempre ha sido difícil conseguir lugares donde tocar.

¿Por qué en la actualidad casi no existen bandas sino músicos solistas?

Justamente debido a lo que te dije en la pregunta anterior, además que bandas más grandes no podrían costear sus gastos.

¿Un vocalista que hoy te genere admiración?

Sin dudarlo y desde siempre mi cantante favorito ha sido Sting. Me hubiera encantado hacer los coros en algún show suyo. Como referentes nombraría a Billie Holiday, Ella Fitzgerald y Sarah Vaughan.

¿Qué estás haciendo actualmente con relación a la música?

En este momento no estoy cantando y tomo clases de vocalización y ejercicios para las cuerdas vocales, talleres de expresión corporal y relajación. He dedicado mucho tiempo de mi vida a la docencia y ahora me encuentro disfrutando de mi tiempo libre.

SKI DADA:

En 1986 Los Berp sufre cambios de formación con el ingreso de David "Zurdo" Paz en batería y Jorge Aguerre en las teclas y adopta el nombre "Ski Dadá" para evitar problemas con una banda homónima porteña. Participa del LP Demos '88 (un compilado de bandas nacionales) con dos temas. Reducido a trío con Pescado Fernández en batería y Andrés Carrión en bajo la banda se disuelve a fines de 1988, luego de que abortara la posibilidad de registrar un disco en los estudios Panda. Sorpresivamente en diciembre de 2011 se produce el regreso con algunos miembros originales. (Fuente: Giménez, Roly "Aún sigue cantando". Mendoza, Zero, 2016)

Compartimos este video con canciones que tanto hemos disfrutado: Los Berp - Un disco que aún no está editado


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