¿Qué hace un vestuarista en teatro, cine y televisión?

Alejandra Cicchitti entrevista esta vez a uno de los vestuaristas más destacados del país que, además, es de Mendoza: Jorge Maselli.

Alejandra Cicchitti

El entrevistado esta vez es Jorge Maselli, un arquitecto mendocino que se fue hace ya muchos años a Buenos Aires, atraído desde siempre por el teatro. No solo es vestuarista, sino que además se desempeña como actor. Tiene su atelier en plena calle Corrientes, en el antiguo edificio Grimoldi, ubicado en la zona de Once.

Creación especial para Georgina Barbarossa.

Con la experiencia que obtuvo en nuestra provincia trabajando en el Teatro Independencia, desde 1993 se introdujo en el mundo del vestuario porteño. Gracias a su talento, su compromiso y responsabilidad, participó y participa en obras de teatro y películas nacionales e internacionales resonantes, tal es el caso de "Relatos Salvajes (2014)", "Los dos papas" (noviembre 2019) u "Operation Finale" (2018), en las que fue realizador de vestuario.

Los dos Papas (2019).

Operation Finale (2018).

Además ha trabajado en muchas películas argentinas: "El Ciudadano Ilustre", "El hilo rojo", "Las grietas de Jara", "Las viudas de los jueves". Es justo decir que la humildad de los grandes lo precede y no sigue ahondando en más trabajos realizados. ("Soy Luna" en el Rex también lo tuvo como parte de la producción).

- ¿Cuáles son los roles que se pueden tener como vestuarista?

- En este métier se puede ser diseñador de vestuario (gozando de la libertar para imaginar, crear y confeccionar la ropa que considere adecuada para las escenas) y/o realizador (materializando las ideas que otros proponen para determinado proyecto).

Según su experiencia, en ambos casos el contacto con el director y el guionista es imprescindible, además de coordinar y trabajar junto al maquillador y al estilista. Otro momento que considera importante es charlar con cada actor para asegurarse, que una vez entregada la ropa, le quede cómoda para actuar.

El violinista bajo el tejado (2019).

Tuvo la oportunidad de ser diseñador vestuarista y realizador para la comedia musical "Edipo y Yocasta", estrenada en Buenos Aires el 4 de abril de 2016. Jorge pensó que los personajes debían sugerir una original impronta futurista en este clásico griego, sin descuidar algunos rasgos de la época que recrea la obra. "Todos los trajes eran entallados y quise que mostraran también detalles evocando al pasado y al futuro".

Edipo y Yocasta (2016).

Edipo y Yocasta.

- ¿Cuáles son las etapas en este trabajo?

- Luego de conocer qué es lo que el director o el diseñador quieren mostrar, se realiza un trabajo meticuloso: "el historial de escenas". "Yo solo hago esto para vestuario de teatro", aclara. Generalmente los personajes cambian de vestuario al menos una vez durante la obra o el rodaje y es necesario tener presente cuántas prendas necesitará cada actor.

Primeros bocetos de Edipo y Yocasta.

Sigue entonces "la toma de medidas" que Maselli prefiere hacer personalmente para tener la seguridad de trabajar en su atelier con los datos correctos. Le contó a Memo que sus conocimientos como arquitecto le permiten jugar con la volumetría de la ropa al volcarla en la moldería.

Tomando las medidas a Joseph Fiennes, de El inventor de juegos (2014).

Además de confeccionar cada prenda, realiza una "toile" que es una réplica idéntica a la que usará el actor. La toile se hace en lienzo y sobre ella se puede marcar otras medidas, dibujar detalles y hasta cortar pedazos que sobran.

Otro aspecto que se debe tener en cuenta es "la selección de materiales". "Si son producciones con capital extranjero, tengo la libertad para trabajar con las telas que yo quiera. Actualmente el metro de tul bordado cuesta $ 30.000. En nuestro país las producciones no siempre cuentan con un presupuesto abultado para el vestuario y por eso hay que saber agudizar el ingenio. Yo he fabricado ropa y elementos decorativos con goma eva, arpillera, mimbre, bolitas de acrílico".

"Para lograr los bigotes del Ratón Pérez en la película, usé canutos de un plumero sin las plumas. La idea se me ocurrió al ver un plumero en la calle".

Ratón Pérez (2008).

- ¿Algunas complicaciones y vicisitudes del oficio?

- Un ejemplo: si durante la pieza teatral ha transcurrido tiempo (meses, días o determinadas circunstancias), eso debe reflejarse en las prendas. Es decir que cada personaje puede requerir 2 o 3 trajes en distintos estados de conservación y eso implica triplicar el trabajo para lograr el efecto.

Otro aspecto que se debe tener en cuenta a la hora de hacer la moldería, son los cambios de vestuario. Muchas veces, esto sucede sobre todo en el teatro, quienes actúan cuentan con solo 43 o 23 segundos para cambiarse de ropa. El vestuarista confeccionará entonces una prenda que el actor se colocará abajo y que aparecerá rápidamente al quitarse la que lleva encima de la escena anterior.

Doña Disparate y Bambuco (2018)". Georgina Barbarossa y Jorge Maselli fueron los protagonistas.

Lo más frecuente confesó es: "Cumplir con los tiempos, que a veces son muy muy escasos. La entrega del vestuario cuenta con la aprobación de quienes dirigen el proyecto. Los actores lo usan poco tiempo antes del estreno, para evitar cambios a veces caprichosos de último momento que no me pagan porque no fueron acordados".

El vestido de Laura Fernandez diseñado por Mini Zuccheri para la obra Departamento de soltero (2019).

- ¿Qué diferencias hay entre el vestuario para Teatro y para Cine?

La ropa que se usa en teatro debe ser más resistente para soportar muchos lavados y planchados y la transpiración que emana naturalmente de los actores al hacer su rol.

Hay más tiempo para la confección (generalmente 1 o 2 meses) y para saber qué y qué cantidad se usará por escena. Otra ventaja importante es que una vez entregada, la misma ropa se utilizará durante la temporada de la obra y las giras que se hagan. De todas formas siempre está presente una costurera o un jefe de vestuario para hacer los retoques o arreglos necesarios.

Happyland (2019/2020).

En el cine el tiempo para hacer el vestuario varía. A veces puede panificarse con tiempo. "Para confeccionar el vestido de novia de Erica Rivas en "Relatos Salvajes" tuve 5 meses, pero me pidieron hacer 3 vestidos exactamente iguales: el inmaculado, el que luego se desgarra y el que termina manchado con sangre. Además hice toda la ropa de las mujeres de esa película".

Rita Cortese y Julieta Zylberberg en "Relatos Salvajes (2014).

Erica Rivas, la novia del último relato salvaje.

Otro aspecto crucial del Séptimo arte es que requiere mucha más organización. Afortunadamente en muchos films, sobre todo los de gran envergadura, existen Asistentes, Asistentes de asistentes y etc. Es una estructura más compleja y una situación más compleja.

"Un gran reto son las películas en las que hay que vestir a 200 o 300 extras. El Jefe de vestuario y sus ayudantes deben organizar turnos. A cada actor se le da un número que corresponderá a la o las perchas que debe solicitar y entregar al comenzar y finalizar cada día de rodaje. El realizador debe asegurarse entonces que cada extra tenga su camisa, su corbata, su traje, los vestidos, anillos, colgantes, zapatos, sombreros, etc.".

"Trabajando para el cine nunca he querido el rol de Diseñador porque cada director le pide entre 3 o 4 diseños distintos para elegir y es algo muy trabajoso. Me encanta materializar las ideas de grandes profesionales con las que he tenido el honor de trabajar como Rebecca Hale, Magda Banach, Sonia Grande, Mini Zuccheri, Renata Shussheim y mi amiga personal Beatriz Di Benedetto", entre otras.

La Cordillera. Diseñadora de vestuario: Mini Zuccheri. (2017).

- ¿Un gran desafío?

- "Desde noviembre del año pasado hasta el 13 de marzo (tuvimos el tiempo justo afortunadamente) estuve trabajando para la tercera temporada de la serie inglesa "Riviera". La Diseñadora de vestuario es Rebecca Hale y su Asistente la famosa y talentosísima Patricia Collin (quien organizaba el desfile para Louis Vuitton mientras filmábamos la serie!)".

La historia requirió entre 340 y 500 extras y la ropa que usaron los actores principales y secundarios era de los más grandes de la haute coûture: Christian Dior, Givenchy, Victoria Beckham, Prada, Brunello Cucinelli, Yves Saint Laurent, entre otros.

"El desafío fue hacer duplicados de esa ropa exclusiva que estaba colgada en grandes percheros. Yo creo que habían más de 30.000 prendas de esas marcas. Yo debía replicar con absoluta calidad y varias veces determinados vestidos, camisas, chaquetas, que durante las escenas eran rotas, ensuciadas, según lo exigía la trama. Además fui el único encargado de la confección y arreglos".

"No puedo mostrar ninguna foto de esas prendas por 2 años porque así lo estipuló el contrato que firmé con la productora".

"Riviera".

- ¿Tus proyectos una vez que las cosas retomen su curso?

- Mientras terminaba con "Riviera" hice muchas toiles diseñadas por Beatriz Di Benedetto para filmar la serie "Santa Evita", protagonizada por Natalia Oreiro, cuya filmación empezaba en junio... Confeccioné 18 toiles de trajecitos y vestidos porque la moldería de los años 40 tiene muchos cortes y mucho drapeado. Confío en que este nuevo proyecto y otros puedan realizarse durante este año si Dios quiere".

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