Comienzo de un nuevo año con A, de Aleph Wine Co., bodegas y viñedos
Marcela Muñoz Pan ofrece aquí su "columna líquida" que, una vez más, responde a la espirituosa liquidez del vino.
El Aleph,"?"es la primera consonante del alfabeto hebreo, ese principio y fin, un multiuniverso y microcosmos infinito dentro de sí de escasa circunferencia desde donde podemos verlo todo. Un nuevo Año, una nueva oportunidad tal vez, un Abrazo vitivinícola que trae un ambiente feliz, como es recorrer la Bodega Aleph y sus viñedos en Barriales Junín (además de ser verdemente hermoso) está uno de sus dueños, Sharbel Morcos que amplía ese universo con su generosidad y pasión al hablar de su Plan Bonarda que se lleva a cabo hace tantos años, de sus vinos orgánicos y veganos, de la gran producción de vinos de altísima calidad con certificación LETIS.
Esta bodega tiene un sistema +B, con una economía circular, ecofriendly, rentable, con activa presencia en EEUU, Japón y algunos países europeos. Ganar Ganar es su estampa, ya que al ser circular todos los protagonistas de la misma ganan, como si formaran una gran ronda de la mano de su director técnico Matías Morcos.
Llegan a la bodega pequeños productores, enólogos trayendo su vino y ahí se elabora, se diseñan las etiquetas personalizadas. Entre las marcas más participativas podemos encontrar Red Dog, Golden Fox, Guanaco, De mil amores, Flia Morcos, Bipolar, Matías Morcos, BEPPE, ENS21, Montañita, Osoantojo, Finca Vivencias, Poul Mahuat y el más llamativo: Érase una vez, un gran título y gran historia para otra nota.
La bodega invita a compartir momentos inimaginables, un paraíso de oportunidades turísticas, los artistas siempre son sus invitados de lujo, sunset emotivos como son los atardeceres del este mendocino. Los Barriales- Junín con sus avances en todos los proyectos que promueven la protección del medio ambiente, recibiendo premios internacionales, diría muy muy pioneros en esta temática que nos involucra a todos, y la solidaridad del ambiente laboral, el respeto al productor, al viñatero, a los cuadrilleros, hacen que sea una bodega modelo en la participación e inclusión LGTB, en sumar a más productores para que puedan realizar sus vinos, eligiendo las botellas del encuentro y las exquisitas etiquetas de la diseñadora María Elena Gavosto, un lujo para esa mirada a través de ese ojo que es el universo. También su gastronomía es un sello más que distintivo de la mano de Paola Cipolla.
Todo lo que puede contener una A, ese inicio que nos envuelve de esperanzas en el cáliz infinito al beber los vinos del Aleph, como si ese sótano que miraba Borges desde el piso 19, esa circunferencia temporal y atemporal, sin poder ver veía todo, este concepto borgeano pasa por Los Barriales y se detiene en una bodega tornasolada y crea un universo único como el sistema +B (más Borges también podríamos decir) y es aquí donde todo puede comenzar. Lo dirige la Ing. Agrónoma y Magíster en Economía, Mariana Jaldo.