El Senado avanza con la autonomía municipal

El oficialismo tiene asegurados los dos tercios para aprobar la enmienda constitucional, pero el peronismo insiste con modificaciones vinculadas a coparticipación y regionalización de municipios.

La autonomía municipal quedará este martes a un paso definitivo de incorporarse a la Constitución de Mendoza. El Senado provincial debatirá la enmienda impulsada por el Gobierno y el oficialismo cuenta con los votos necesarios para alcanzar la mayoría agravada que exige la Carta Magna.

La iniciativa promovida por el frente Frente Cambia Mendoza reconoce formalmente la autonomía de los municipios mendocinos y habilita a cada departamento a redactar su propia carta orgánica. Sin embargo, el proyecto no llegará con consenso pleno, ya que el peronismo mantiene diferencias con el texto aprobado en Diputados.

Desde los bloques opositores -tanto del nuevo interbloque Encuentro Mendocino como de Fuerza Patria- adelantaron que intentarán introducir cambios durante la reunión de labor parlamentaria y en la sesión. De prosperar alguna modificación, el expediente debería volver a la Cámara Baja para la sanción definitiva, aunque en el radicalismo descartan esa posibilidad y buscan aprobar la norma sin demoras.

Uno de los principales cuestionamientos del PJ apunta a la incorporación de la coparticipación municipal dentro del texto constitucional. La senadora Adriana Cano sostuvo que fijar ese criterio en la Constitución podría volver rígido un esquema que, por naturaleza, requiere flexibilidad para adaptarse a distintos contextos económicos y políticos.

En el Ejecutivo provincial responden que el objetivo es blindar el sistema de reparto de recursos y evitar que futuros gobiernos puedan modificar discrecionalmente la distribución de fondos hacia los municipios.

Otro de los puntos en discusión es la creación de una ley marco para conformar regiones entre departamentos. El peronismo considera que esa cláusula podría entrar en conflicto con disposiciones constitucionales vinculadas a la representación de los concejos deliberantes.

Desde el Gobierno rechazaron esa interpretación y aclararon que la regionalización tendría un carácter estrictamente administrativo y voluntario entre municipios, sin alterar la estructura institucional de cada comuna.

La oposición también cuestiona que la autonomía planteada no sea plena. Señalan que el proyecto mantiene restricciones para la creación de nuevos municipios y conserva el peso político concentrado en las intendencias. De este modo, distritos que históricamente reclamaron autonomía, como Bowen, Palmira o Uspallata, seguirían dependiendo de una decisión de la Legislatura provincial para avanzar en ese sentido.

La reforma impulsada por el oficialismo modifica únicamente el artículo 197 de la Constitución provincial. Entre sus ejes centrales se destacan el reconocimiento formal de la autonomía municipal, la posibilidad de dictar cartas orgánicas propias, la limitación para crear nuevos tributos comunales y la decisión de que cada municipio pueda optar o no por adherir al nuevo esquema.

En paralelo al debate legislativo, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza debe resolver el conflicto judicial planteado por el Gobierno provincial a raíz del proceso de autonomía impulsado por San Rafael en 2025, antecedente que aceleró el tratamiento de la reforma.

Si el Senado aprueba el proyecto sin modificaciones, el próximo paso será una consulta popular prevista para las elecciones provinciales de 2027. Para que la enmienda entre en vigencia deberá obtener el respaldo de más de la mitad de los votantes.

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