FMI: Cuáles son las perspectivas económicas para el continente americano

Aquí, un resumen y el acceso al informe completo del Fondo Monetario Internacional sobre las "Perspectivas económicas regionales", el capítulo correspondiente a las Américas, con especial énfasis en los datos de Argentina y sus países vecinos.

La evolución reciente en América Latina y el Caribe ha estado dominada por el impacto de dos shocks mundiales distintos: la pandemia de covid-19 y la invasión rusa de Ucrania. Un tercer shock -el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales- está ahora incidiendo en las perspectivas para la región, señaló el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe más reciente de Perspectivas económicas: Las Américas.


Tras sufrir notables contracciones en 2020, la mayoría de las economías de América Latina y el Caribe se recuperaron con fuerza en 2021 y a comienzos de 2022, ayudadas por la recuperación mundial, la normalización del sector de servicios y condiciones externas favorables, incluido el alto nivel de los precios de las materias primas. El fuerte ímpetu a comienzos de año permitió revisar al alza el crecimiento para 2022, a 3,5 por ciento, o medio punto porcentual más de lo proyectado en julio.

Sin embargo, las presiones inflacionarias se acumularon y se han tornado de amplia base en toda la región. En Brasil, Chile [1] , Colombia, México y Perú, la inflación recientemente se situó en el 10 por ciento, un máximo no registrado en dos décadas. La rápida respuesta de las autoridades monetarias de la región -que elevaron las tasas de interés mucho más pronto que en otras economías- ayudó a contener las presiones de los precios y a mantener ancladas las expectativas inflacionarias a largo plazo. No obstante, la inflación sigue siendo alta y se prevé que remita solo gradualmente.


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Ante el endurecimiento monetario y financiero a escala mundial, la consiguiente desaceleración del crecimiento mundial y la moderación de los precios de las materias primas, todo apunta a que el crecimiento se desacelere a 1,7 por ciento en 2023, o 0,3 puntos porcentuales menos que lo pronosticado en julio.


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Los riesgos a la baja predominan sobre las perspectivas y obedecen a las condiciones financieras más restrictivas, una desaceleración mundial más pronunciada y el enquistamiento de la inflación. Otros riesgos importantes para la región son una drástica caída de los precios de las materias primas y el malestar social.

Dado que la inflación aún no cede, y que la mayoría de las economías siguen operando a su nivel potencial o cerca de ese nivel, se debe evitar un relajamiento prematuro de la política monetaria, la cual ha de mantener su curso. Tener que restaurar la estabilidad de precios más adelante si la inflación se enquista sería muy costoso.

El apoyo fiscal desplegado para amortiguar el impacto en los más vulnerables debe ir acompañado de medidas compensatorias, cuando no exista espacio fiscal, pero en otros casos también debe respaldar los esfuerzos de las autoridades monetarias para controlar la inflación. Como las finanzas públicas se han debilitado en muchos países y los costos de financiamiento están en aumento, será fundamental afianzar los marcos fiscales, haciendo hincapié en las políticas inclusivas, como las que buscan proteger a los hogares vulnerables, a fin de encaminar de forma creíble la deuda pública por una trayectoria descendiente, garantizando a la vez la estabilidad social.

Para alcanzar estos objetivos también será necesario estimular el crecimiento a mediano plazo, para lo cual se ha de fomentar la productividad y la inversión pública y privada de buena calidad. Las políticas deben centrarse en reforzar el capital humano, simplificar y modernizar la normativa laboral y eliminar las barreras al ingreso y salida de las empresas.



[1] Chile: Declaración final de la misión de la Consulta del Artículo IV correspondiente a 2022: https:// www.imf.org/es/News/Articles/2022/10/28/chile-staff-concluding-statement-of-the-2022-article-iv-mission

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En Argentina, las vulnerabilidades internas y la incertidumbre en torno a las políticas, sumadas a un empeoramiento del entorno externo, están agravando las perspectivas. La adopción de políticas más restrictivas en el marco del programa respaldado por el FMI será fundamental para apuntalar la estabilidad y contener la inflación, que ahora se proyecta que ascenderá a 95 por ciento a finales de 2022. Se proyecta que el crecimiento del PIB real se modere a 4 por ciento este año, pero los riesgos a la baja predominan sobre estas perspectivas. En Bolivia se proyecta que el crecimiento se modere hasta el 3,8 por ciento en 2022, ya que aunque los precios de las exportaciones siguen siendo altos las condiciones financieras son menos favorables. El régimen de tipo de cambio fijo, junto con una sólida producción agrícola y diversos subsidios y controles de precios, ha ayudado a mantener estables los precios internos, pero se proyecta que la inflación aumente a fines de 2022. Las presiones fiscales y una disminución de las reservas internacionales han incrementado la vulnerabilidad de Bolivia a shocks externos. 


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En Brasil se proyecta un crecimiento de 2,8 por ciento en 2022, basado en el sólido desempeño de la economía en el primer semestre del año, pero se prevé que las condiciones financieras más restrictivas y los vientos mundiales que soplan en contra frenen el crecimiento. En un entorno de inflación elevada y generalizada, el banco central ha subido la tasa de política monetaria a 13,75 por ciento, un aumento de 1.175 puntos básicos desde marzo de 2021. Tras retirar el apoyo excepcional relacionado con la pandemia en 2021, el gobierno ha adoptado una orientación fiscal más expansiva este año, por ejemplo con exoneraciones fiscales para reducir los precios de la energía y una ampliación de la red de protección social. La deuda pública permanece elevada, en medio de un crecimiento potencial relativamente modesto. Las prioridades en materia de políticas -para promover el crecimiento y una consolidación fiscal inclusiva- consisten en ejecutar reformas integrales de los impuestos y la administración pública, la reducción del gasto público obligatorio distorsivo, el fomento del comercio exterior y la reducción de las rigideces en los mercados laborales y de productos. 

En Chile se prevé que el crecimiento se modere a 2,0 por ciento en 2022 y a -1,0 por ciento en 2023 a causa de la recalibración necesaria de las políticas monetaria y fiscal. La balanza de riesgos está inclinada a la baja, como consecuencia de una complicada coyuntura externa. Los riesgos se derivan del posible descontento social al que darían lugar los precios elevados de los alimentos y la energía, las demandas sociales insatisfechas o el desenlace incierto del proceso de reforma constitucional. Se espera que, con la ayuda de un firme endurecimiento monetario, para finales de 2024 la inflación converja gradualmente hacia el nivel fijado como meta. La consolidación fiscal planteada por las autoridades está avanzado bastante más rápido de lo previsto y a mediano plazo seguirá estando guiada por la regla de balance estructural, junto con planes de gran alcance para reformar los impuestos, las pensiones y la atención sanitaria. 

En Colombia, el consumo privado siguió impulsando el vigoroso crecimiento observado en el primer semestre de 2022, con un sólido crecimiento del empleo y el crédito, al tiempo que las exportaciones y la inversión empresarial continúan recuperándose. Para el segundo semestre de 2022 se proyecta la presencia de una brecha positiva del producto que ya se había abierto en el segundo trimestre, y que siembra inquietudes de sobrecalentamiento de la economía en un entorno en que la inflación ya es alta. También es probable que se amplíe el déficit externo. Teniendo en cuenta el endurecimiento de la política monetaria en 2022 y la consolidación fiscal en 2023, se proyecta que el crecimiento del PIB se modere a 2,2 por ciento en 2023. Se prevé que en 2024 la inflación general converja hacia el rango fijado como meta por el banco central. 

En Ecuador, la recuperación económica continuó a comienzos de 2022, propulsada sobre todo por el consumo privado, pero se prevé que se modere, en razón de perturbaciones en las exportaciones agrícolas a Rusia, el impacto mundial de la guerra en Ucrania y el malestar social interno. Se prevé que los precios más altos del petróleo mejoren los saldos fiscal y externo. El gobierno está llevando adelante reformas en los ámbitos de la contratación pública, las entidades públicas, la asistencia social, la calidad y la transparencia de los datos fiscales y la administración tributaria, pero es posible que el fragmentado panorama político dificulte la ejecución. 

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En México, tras un sólido primer semestre en 2022, se espera que la economía se desacelere a finales de 2022 y comienzos de 2023, en paralelo con Estados Unidos. La inflación ha subido marcadamente en México, aunque algo menos que en Estados Unidos y países semejantes de América Latina. El Banco de México ha elevado la tasa de política monetaria 450 puntos básicos, a 8,5 por ciento, desde el tercer trimestre de 2022. Se prevé que la política fiscal mantenga una tónica prudente, acorde con el tradicional interés en preservar la sostenibilidad a largo plazo. Los costos presupuestarios por los subsidios generalizados a los combustibles y los mayores costos por concepto de intereses a causa de las sorpresas al alza de la inflación son desafíos fundamentales a corto plazo. Paraguay aún está recuperándose de la pandemia. Ante una fuerte sequía y la escalada de la inflación mundial, se proyecta que el crecimiento del PIB sea de apenas 0,2 por ciento en 2022, pero se espera que ascienda a 4,3 por ciento el año próximo. En respuesta al fuerte aumento de la inflación (11,1 por ciento en julio de 2022), el banco central ha ido subiendo de forma constante la tasa de interés de política monetaria desde agosto de 2021. Se proyecta que para comienzos de 2024 la inflación vuelva a converger hacia la meta de 4 por ciento. 

En Perú, el crecimiento está moderándose a medida que decae el repunte tras la desaceleración de 2020, que las condiciones externas se tornan menos favorables y que se retira el estímulo fiscal. La balanza de riesgos se inclina a la baja ya que algunos riesgos externos importantes están agravados por la mayor incertidumbre política. En junio de 2022, la inflación tocó un máximo, ya que a partir de entonces se han moderado los precios mundiales de la energía y los alimentos, la tasa de política monetaria del banco central ha aumentado 625 puntos básicos en los últimos 13 meses y se han adoptado medidas fiscales tales como aumentos de los subsidios a la energía y exoneraciones tributarias temporales. Se prevé que la inflación retorne al rango fijado como meta a finales de 2023. Las reservas fiscales y externas de Perú siguen siendo cuantiosas, y contrastan favorablemente con las de otros países de la región. 

En Uruguay, la recuperación continuó a comienzos de 2022, impulsada principalmente por las exportaciones de materias primas y el consumo privado. Se proyecta que el crecimiento se sitúe en 5,3 por ciento en 2022 y se modere a 3,6 por ciento en 2023, ante el empeoramiento de las condiciones externas y el cierre de la brecha del producto. Es probable que se necesite un mayor endurecimiento monetario para lograr que la inflación retorne al rango fijado como meta dentro del horizonte de la política monetaria. Se proyecta que las cuentas fiscales continúen afianzándose este año, pero será necesario redoblar esfuerzos para encauzar la deuda en una firme trayectoria descendente. 

En Venezuela, tras una contracción de siete años que redujo el PIB del país casi un 75 por ciento, está en curso una leve recuperación en medio de un aumento de la producción de petróleo y un relajamiento de las restricciones sobre la producción del sector privado y las importaciones. Venezuela ha logrado dejar atrás la hiperinflación gracias a un drástico endurecimiento de las políticas y un aumento de las intervenciones cambiarias. El país continúa inmerso en una profunda crisis económica, política y humanitaria, debido a lo cual alrededor de 6 millones de personas (20 por ciento de la población) han abandonado el país desde 2014, una de las mayores crisis migratorias en el mundo.

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Los autores del informe: La edición de octubre de 2022 de Perspectivas económicas: Las Américas fue preparada por Santiago Acosta-Ormaechea, con contribuciones de Maximiliano Appendino, Isabela Duarte, Chao He, Takuji Komatsuzaki y Samuel Pienknagura, bajo la supervisión de Anna Ivanova y la orientación de Gustavo Adler, y bajo la dirección general de Ilan Goldfajn y James Morsink. Genevieve Lindow brindó un apoyo sobresaliente y coordinó la excelente labor de asistencia en la investigación de Evelyn Carbajal, Erdem Dorjkhand, Kenji Moreno y Gabriel Moura Queiroz. Los aportes para los recuadros y los análisis de países fueron proporcionados por los equipos encargados de los países, y estuvieron coordinados por Metodij Hadzi-Vaskov, Andrew Edward Hodge, Lucy Qian Liu, Adam Siddiq, Bert van Selm y Joyce Wong. Los anexos 4 y 5 fueron preparados por Yorbol Yakhshilikov y Yuanchen Yang, respectivamente. El informe incluye el contenido de tres estudios de referencia -disponibles en línea en http://www.imf.org- que contaron con la orientación de Jorge Roldós en las etapas iniciales y fueron preparados por Santiago Acosta-Ormaechea, Maximiliano Appendino, Isabela Duarte, Chao He, Takuji Komatsuzaki, Samuel Pienknagura y Yuanchen Yang. Astrid Baigorria, Rafael Machado Parente, Flavien Moreau, Hyunmin Park, Ana Sofia Pires Mendes Abranches Pessoa, Rafael Portillo, Aneta Radzikowski y Pedro Rodriguez prestaron apoyo en las tareas de producción. Cheryl Toksoz, del Departamento de Comunicaciones, contribuyó con la coordinación de las tareas de edición y producción del informe. Las traducciones al español y portugués estuvieron a cargo de Vanesa Demko, Eric Fernandes Macedo, Virginia Masoller y Carlos Viel, de la Sección de Español y Portugués de los Servicios Lingüísticos del FMI. Este informe refleja la evolución de los acontecimientos y las proyecciones del personal técnico del FMI hasta el 26 de septiembre de 2022.

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