Qué es insólito en el allanamiento a la quinta de Macri

El procedimiento fue reclamado al juez por el fiscal de Tres de Febrero Jorge Sica. Se investiga si Macri rompió la cuarentena obligatoria de 14 días que debe cumplir una persona que ingresa al país proveniente del exterior, al regresar de su viaje a Francia y Suiza. ¿Qué hizo el expresidente? Reunirse "al aire libre" -como justificó uno de los asistentes- con tres intendentes bonaerenses de su partido.

En una medida criticada no solo por Juntos por el Cambio, sino por todo el arco jurídico, el juez de Tres de Febrero Juan Manuel Culotta ordenó un procedimiento de allanamiento con el secuestro de cámaras de vigilancia en la quinta "Los Abrojos" del ex residente Mauricio Macri, en el marco de una denuncia por violación de la cuarentena. 

El procedimiento fue reclamado al juez por el fiscal de Tres de Febrero Jorge Sica. Se investiga si Macri rompió la cuarentena obligatoria de 14 días que debe cumplir una persona que ingresa al país proveniente del exterior, al regresar de su viaje a Francia y Suiza. ¿Qué hizo el expresidente? Reunirse "al aire libre" -como justificó uno de los asistentes- con tres intendentes bonaerenses de su partido.

La medida judicial terminó por mostrarse como desproporcionada, si se la compara con las reuniones del presidente Alberto Fernández en la Residencia de Olivos con sus partidarios, multitudinarios encuentros sin distancia social y muestras de afecto, sobre los que con lógica, la justicia no ha intervenido.

No deja de ser insólito que se haya producido tras uno de los ejes verbales de campaña de Alberto Fernández, que no se cumple: aquel que indicaba que iba a separar las acciones de la justicia de la política.

"Excesivo e improcedente", tuiteó el mendocino Julio Cobos, uno de los muchos dirigentes opositores que salieron a alertar algo así como que si la Justicia termina jugando en un plan de revancha del Gobierno contra quienes ordenaron investigar causas de corrupción, podría desatarse una fenomenal campaña de invasión de espacios personales y familiares de gente de la que solo se puede acreditar que no es partidaria a la gestión nacional, y poco más.

Por ello, las críticas al procedimiento surgieron por la desproporción de allanar y secuestrar materiales en la casa de un expresidente, solo por causa de una reunión en cuarentena. No hay elementos que hagan presuponer que Macri y sus visitas hayan cometido algún delito grave, al menos en esta causa.

Una de las primeras dirigentes en criticar la medida fue la presidenta del PRO, Patricia Bullrich. "A Cristina la mueve el odio y el Presidente ejecuta su orden. Si no, que expliquen cómo un juez manda a allanar la casa de Mauricio Macri por una cuarentena, cuando el propio Gobierno la niega por cadena nacional. Usen la energía para resolver problemas, no para sembrar odio", afirmó.

"La cuarentena inexistente como excusa para el rencor y la revancha", expresó el senador nacional Esteban Bullrich, al tiempo que el diputado radical Mario Negri apuntó contra el Frente de Todos. "El municipio de Malvinas Argentinas gobernado por el FdT pidió que investiguen si Macri violó la cuarentena por reunirse con tres intendentes opositores. ¿La Justicia investigará la reunión de Alberto Fernández con Moyano o solo se persiguen las reuniones de la oposición?", se preguntó.

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