Perlitas políticas y empresarias de Vendimia, feministas de doble vara y hasta una presunta estafa en boca de todos

Hay alegría peronista, intelectualismo radical, videos, caracúlicos, gente que se quedó sola de repente y otra que está empezando a probarse como candidatos. La Vendimia no es solo una fiesta de la cosecha, sino mucho más que eso. Lo bueno, lo malo; lo lindo y lo feo: que cada uno decida.

La Vendimia es lo que es, pero además es otras cosas. No solamente es la máxima celebración tras la cosecha de la uva con la que se elaborarán los nuevos vinos, sino que en la ramificación de hechos que genera se encuentra el escenario para situaciones políticas. Y aquí se abren nuevos caminos: están las reuniones públicas y notorias, con luces y estridencia, y también la rosca subterránea, que pocas veces trasciende, pero que se desarrolla en forma simultánea al resto.

Con los empresarios sucede lo mismo. Se trata de una gran ronda de negocios en donde el que pone la plata para casi todo, es el Estado, y los demás le sacan provecho. Por supuesto que hay algunas poderosas organizaciones de lobby vitivinícola -básicamente dos, pero no solamente dos, la gremial empresaria Bodegas de Argentina y la institucional Coviar- que ponen lo suyo y ya son centrales y tradicionales. Pero en general es algo así como que "alguien invite a gente por su cumpleaños y los lleve a comer a la casa del vecino que justo ha carneado y tiene para todos", tal como lo describió un bodeguero que racionalizaba los hechos con criterio diferencial el sábado, en charla con invitados en el Desayuno del Hyatt.

Escenario para la política

A nivel político, el oficialismo -sea cual fuere el de turno- siempre corre con ventaja, porque puede invitar desde el Estado a sus amigos y pasa desapercibido, aunque lo hagan solo para rosquear o potenciar el espacio político y poco tenga que ver con la Vendimia.

Por eso la oposición actual, el peronismo (que es oficialismo a nivel nacional y puede financiar eventos propios desde organismos con sede en Buenos Aires), está intentando desde hace tiempo generar su propia plataforma de eventos.

Este año una de ellas fue el Agasajo del Banco Nación, en donde no hubo reinas ni folclore vendimial e invitaron a algunos no peronistas como para justificar. Se hizo en el salón de fiestas Palatium y los sapos de otro pozo -entre otros- fueron el ministro de Hacienda, Víctor Fayad, el intendente de Junín, Héctor Ruiz y el de San Carlos, Rolando Scanio. Otras comunas radicales mandaron a funcionarios que, como no son tan conocidos, fueron sentados junto a dirigentes que principalmente adscriben al sector de Cristina Kirchner y escucharon todo lo que los "compañeros" tenían para decir, sobre todo de Alberto Fernández y los suyos. Que, por lo que comentan, no fue poco. Ni lindo.

Los intendentes mandaron una avanzada en medio de la ajetreada agenda de celebraciones en off y en on a las que debían asistir, porque el Nación les viene bien para echar mano a créditos y recursos.

Algunas imágenes muestran la mezcla de empresarios con políticos y en las caras queda demostrado que "mezclar hace mal". Mientras en algunas mesas se lanzaron a despotricar contra el acuerdo con el fondo, ponderar los logros de unos y denostar los chascos de otros en la interna del Frente de Todos, en la principal nadie podía decir nada fuera de libreto: el empresario Mario Groisman, Anabel Fernández Sagasti, Eduardo Hecker (presidente del Banco), el ministro Julián Domínguez (albertista y papista), Víctor Peque Fayad, Marcelo Costa (síndico del BN) y María Barros, la primera mujer gerenta general en 130 años de vida de la entidad, entre otros.

Allí afianzaron la relación los intendentes y comunas representadas por otros funcionarios, que mantienen vínculos con el Nación. Se llevaron una placa de regalo: 

Hubo fotos de compromiso:

Dominguez con Sagasti.

Hecker, Sagasti, Aveiro y el peronista vitivinícola no K Eduardo Sancho.

No se privaron de jugar al juego preferido de la política en la capital mendocina, que es hacer pie en el conglomerado La Favorita. Hasta allí fueron todos para inaugurar un cajero automático, el primero del barrio, acto al que le dieron el tono épico habitual del estilo "con esto solucionamos los problemas acumulados a lo largo de toda la historia..., etc...".

En la Vendimia Peronista hubo algunos eventos más, como el encuentro de la Mesa Federal Agropecuaria y la premiación del INV. Allí fue protagonista Martín Hinojosa, a quien se viene inflando como posible candidato, en la búsqueda del peronismo por encontrar un emergente capaz de dar pelea con éxito.

También estuvo la funcionaria que dirige Anses, Fernanda Raverta. Entonces, hasta allí se movilizaron todos para sacar fotos y darle impulso a las actividades. Hasta la senadora Fernández Sagasti entregó premios en nombre del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Allí también se vio el ecosistema completo, aunque con predominancia K: llegó Roberto Righi, participó Matías Lestani, el exintegrante de la CRA que se sumó al Gobierno como viceministro de Domínguez. Estuvo el presidente de la Casa de Moneda, Rodolfo Gabrielli, la diputada Marisa Uceda, que no se perdió ninguna foto y los intendentes Martín Aveiro, ex azul sumado al kirchnerismo y el paceño Fernando Ubieta:

En algunas fotos aparecen también miembros del equipo de Carlos Iannizzotto, a quien miran de reojo desde el kirchnerismo no solo porque los critica todo el tiempo, porque renunció a su afiliación al PJ y armó otro partido, sino porque es miembro de la Mesa de Enlace. Estuvo allí Nicolás Vicchi, de la Acovi que preside Eduardo Sancho.

El dato curioso: se agasajaba a pioneros de la vitivinicultura, con algunos héroes anónimos y otros más mediáticos. Pero la única que sale de espaldas en la foto es la premiada y todos los políticos, de frente:

Los premiados, de frente, con el presidente de la Coviar, Pepe Zuccardi, sumado a la foto y varias personalidades de la viña y el vino:

La Vendimia de Raverta

El clan peronista se trasladó luego para concretar la entrega de las primeras jubilaciones anticipadas para viñateros y contratistas de viña, con Fernanda Raverta como protagonista.

En este punto, la épica de la diputada Uceda la llevó a decir que esto se lograba "después de una larga lucha..." que, en realidad, fue de los trabajadores, ya que los legisladores solo tenían que levantar la mano y votar. Bienvenida la oportunidad de escenario, así se mostraron, en medio de un viñedo:

En la cubierta del Titanic

Sin embargo, como dicen que "la alegría es peronista", el momento menos calculado y más impactante se produjo pasada la medianoche del viernes en el lobby del Park Hyatt Mendoza, donde (como lo contó Memo en una nota que podés leer haciendo clic aquí) el piano del lugar fue coptado por un grupo de "compañeros" que había asistido al Agasajo de las Reinas,y allí se encontró el capítulo local del Grupo Callao y Agenda Mendoza (albertistas), con el díscolo Sergio Berni, que quiere ser presidente y todo peronista que merodeaba por la zona, como el ministro de la Corte Mario Adaro y algunos de sus colaboradores. Pasó a saludar y no cantó Daniel Scioli:

La extorsión de la que hablaron todos

Los políticos no están solos a la hora de tener que contar mañas. El caso del que todos hablaron en todos los eventos fue el del procesamiento y embargo en Buenos Aires del dueño del Grupo OSD y de los medios MDZ, Orlando Terranova Dalera, conocido popularmente como Orly, el que va a los rallies con sponsoreo del Gobierno de Mendoza. Se lo acusa junto a una larga lista de políticos apoyándolo (Fabián Pepín Rodríguez Simón, José Torello, Emilio Monzó, Nicolás Caputo, Rogelio Frigerio y Ernesto Sanz) de intentar extorsionar al entonces preso Cristóbal López con beneficios a cambio de que le entregara sus empresas, y que -según dice la causa- según López, Orly "habría arreglado con el entonces ministro del Interior de la Nación Rogelio Frigerio, quien les enviaría adelantos del tesoro nacional a través de diferentes provincias, pero que en el ínterin, necesitaba despedir al periodista Roberto Navarro del canal de televisión, como una señal de que él lo estaba manejando...".

Orlando Terranova padre lució solitario esta vez en el stand de MDZ en el Hyatt, Habitualmente concurrido por empresarios nacionales de alto nivel, esta vez solo pudo llevar a los que pasaban por ahí y les convenía hacer declaraciones en un medio, para salir. No lo acompañaron por primera vez sus hijas, que en otros años lo controlaban todo hasta el detalle, como anfitrionas de la empresa que antes era familiar y que ahora es de Orly.

Con un estilo pontificador sobre qué debe hacer cada uno de los (otros) empresarios y políticos, esta vez no se dijo ni mú del caso que involucra al habitual participante en los Dakar.

Terranova, antes de que su hijo lo desplazara, lideraba en la Vendimia espacios de discusión sobre el futuro de Mendoza y pasaban por su mesa embajadores, grandes inversores, empresarios mendocinos y de Buenos Aires que remisos a hablar con la prensa, dirigentes de peso que no se prestaban para otros medios. Ahora muchos prefirieron evitar el Desayuno de la Coviar para no tener que pasar por su kiosco, ubicado justo en la entrada para el evento.

Eso sí: uno de los mencionados en el procesamiento, Rogelio Frigerio, sí decidió compartir un momento con el ex patriarca y la audiencia de su FM:

La cronología de los gobernadores en la Coviar, dos ausentes y ¿un suplente?

Como todos los años, todos los exgobernadores de Mendoza son invitados a ser parte del Desayuno de la Coviar. Protocolo los sienta de acuerdo a su paso por el Gobierno. Este año faltó uno que alta siempre desde que es ex: Francisco Paco Pérez. Y uno que nunca había faltado antes: José Octavio Bordón.

Sin embargo, hay que observar la foto:

De "allá para acá" puede verse a: Rodolfo Gabrielli, Arturo Lafalla, Julio Cobos, Celso Jaque, Alfredo Cornejo y... Eduardo Sancho. ¿Fue gobernador? No, pero quiso serlo. Fue a internas contra Paco Pérez y perdió. Pero como Pérez se fue a Sevilla... perdió su silla y la ocupó el presidente de Fecovita.

Dos spots, dos lanzamientos

No es secreto para nadie que Omar de Marchi está más convencido de que quiere ser gobernador (ya no solo muchas veces candidato a ello) que Julieta Lonigro reina de Guaymallén. No se sabe si acudirá a métodos por fuera del reglamento para lograrlo (como irse de Cambia Mendoza, si es por hacer analogías, así como la soberana "blue" recurrió en búsqueda de apoyo a Maipú). Pero sí aprovechó mejor que otros la Vendimia no solo para mostrarse presencialmente, este año que se pudo, sino para ocupar espacio en las redes sociales. Y lo hizo con un spot artesanal:

Lo mismo sucedió con otro que no está lanzado, pero que juega a la política: Hinojosa, del que ya hemos hablado:

Empresarios vs empresarios

Las críticas entre empresarios no estuvieron ajenas. No todos piensan igual. No hay un "partido empresario". No representan una masa a la que se pueda denominar e identificar simplemente como "los empresarios". 

De allí que a las críticas que los integrantes de Bodegas de Argentina le hicieron a la Coviar en el Almuerzo de Vendimia (leer ese episodio haciendo clic aquí), hay que sumarles otro más que se dio por las redes.

Pepe Zuccardi, en la mira.

Se trata de Andrés Vavrik, que ya no preside más la Cámara de Comercio de Alvear (que lo hizo con contundencia y fuerte presencia) pero que igual tiene opinión.

Sumó su voz a las críticas de Alfredo Cornejo contra el discurso de José Zuccardi, a quien lo ve suave cuando gobiernan los peronistas y áspero cuando es el turno de no peronistas (leé aquí qué le dijo). Escribió Vavrik en Twitter: "Cuando un dirigente gremial empresario tiene un micrófono, no puede ser tuerto. La Vendimia es la oportunidad de mostrar la realidad vitivinícola, Zuccardi desaprovechó (una vez más) la oportunidad de demostrar el desastre macroeconómico y el daño en el sector emblema de Mendoza".

Y no estuvo solo, porque en el hilo de su mensaje se le sumó el titular de la Cámara de Comercio de San Rafael, Nicolás Martínez Araujo: "Es nuestra obligación poner las necesidades de los sectores que representamos por encima de simpatías partidarias, sino, somos parte del problema. Debemos tener el coraje de decir las cosas como son y buscar las soluciones en conjunto".

El problema de los radicales: todos son candidatos... a lo mismo

Un dirigente peronista que estuvo en uno de los actos multipartidarios (no en los de sector) realizados durante la Vendimia, analizó concienzudamente que "ante la posibilidad de que el radicalismo mejore sus chances de colocar un presidente, hará todo lo posible internamente para que esa chance se frustre".

No es lo que quisieran los propios dirigentes del viejo partido del liberal Alem, el popular Yrigoyen y el conservador Alvear, pero "es lo que les sale de adentro: cagarse, competir contra ellos mismos", concluyó el sabio observador.

Puede agregársele que es probable que eso no suceda tan solo para la competencia por el Sillón de Rivadavia, sino para todos los otros cargos. Un exdemócrata (que ahora anda boyando por la política buscando a qué barco subirse) lo analizó así: "Es como cuando en un callejón del campo el primero planta lechuga. Como los otros ven que le fue bien, plantan lechuga, todos. Y entonces sí: a todos les va mal, porque el precio se viene abajo de inmediato".

Plantando lechuga llegaron Gerardo Morales, que tiene como mascarón de proa a las tres bodegas jujeñas que pasea por el país para levantar la copa y tener de qué hablar que no sea de Milagro Sala; Facundo Manes, que aquí encontró en Tadeo García Zalazar a un sosías, aunque también aceptó el convite de Ulpiano Suarez para dar una charla juntos en la Plaza Independencia; Martín Lousteau, que contó cuando alguien consiguió que hablara (en el Desayuno de Coviar pidió no hacer declaraciones y que le espantaran a los periodistas) que su abuelo fue jefe de irrigación entre 1961 y 1965, y Alfredo Cornejo, ya lo sabemos y lo tenemos aquí.

La mayoría fue al acto de San Rafael, en donde también surgió una docena de candidatos a intendente, aunque se asegura que "se les pedirá a los cabezones que bajen sus pretensiones para dejar pasar a una nueva generación".

Y aquí, en Vendimia, se pavonearon en todo tipo de actos: se subieron a los ya programados y pagados por otros (el Estado, las entidades, las bodegas) y también hubo momentos propios en los que el Gobierno no estuvo ajeno. Por ejemplo, a Manes lo auspició la Municipalidad de Mendoza y el Instituto de Desarrollo Industrial. Morales es gobernador de Jujuy y armó gran despliegue de  recursos de su gobierno con la idea de presentar su producción vitivinícola.

Todos se mostraron unidos, inclusive con sus socios y aliados de Juntos por el Cambio:

Pero el que salió a la calle a dar la cara y con un mensaje entrador desde lo necesariamente político o partidario fue Manes, poseedor de un speach sobre la importancia de la educación y el conocimiento que no por repetitivo resulta atrayente.

Estuvo en el Polo TIC con dos charlas, una para protagonistas de un programa de la DGE y otra abierta, con gente de la política en primera fila, pero muchos fans propios (de sus conferencias o sus libros) entre el numeroso público.

Sin embargo, hubo una "tadeada" de la que el diputado y neurocientífico bonaerense aceptó ser parte, gustoso, porque coincide con su estilo: el intendente de Godoy Cruz lo invitó a la Municipalidad. Luego, fueron hasta el parque Mitre, cargaron la tarjeta SUBE y se subieron al Metrotranvía que los llevó hasta el Polo TIC. Hay video, por supuesto:

Allí no solo habló, sino que escuchó a los pibes del programa "Infinito por descubrir", y hay fotos, por supuesto:

El exdirector de la DGE Jaime Correas fue a las dos charlas en Polo TIC.

Y después pasó lo de la Plaza Independencia, convocado por la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza. Justo coincidió que Ulpiano Suarez le dijo a la prensa el sábado que quiere ser gobernador, que no sabe cuándo, pero que sí sabe que quiere. Y eso es porque todavía tiene una chance de reelección en el actual cargo y debe decidir si sacrificar "vidas" en el juego por una sucesión Suarez - Suarez, o si junta energía para otra batalla, más adelante:

Cosen por aquí lo que se descose por allá

Los autopercibidos como "liberales" demuestran una admirable capacidad para dividirse y así tener motivos para pregonar por la unidad. Cantaron en la Vendimia su grito de guerra número quichicientos: "Liberales de Argentina uníos, última posibilidad".

Así es que esta vez, protagonistas enfrentados a nivel nacional hicieron un ademán de unión en Mendoza. "Necesitamos construir un gran espacio liberal que compita con un candidato propio en la PASO presidencial de Juntos por el Cambio", dijo un incansable Sergio Miranda, presidente de Republicanos Unidos Mendoza, espacio liderado a nivel nacional por Ricardo López Murphy y que aquí se dividió del que conduce el bodeguero Rodolfo Vargas Arizu. Se reunieron con José Luis Espert "con el objetivo de plantearle la imperiosa necesidad de conformar un único y gran espacio que una al liberalismo y que además presente un solo candidato a la presidencia, siempre dentro de JxC", dijeron en un comunicado. Allí mismo sostuvieron que "no hay espacio para jugar por afuera" y coincidieron con Espert en la "necesidad de priorizar un programa de gobierno por sobre los cargos para que de esa manera se pueda incidir en la futura agenda de gobierno". Hay foto, por supuesto:

Todos buscaron su líder

Otros que aprovecharon los servicios gratuitos del Hyatt en Vendimia fueron los impulsores del resucitamiento del Movimiento de Integración y Desarrollo, el MID y no tienen a otro referente disponible más que al complicado Rogelio Frigerio, que además de pasar por el kiosco de MDZ en el que se sintió como en casa, tiene otro y es propio: justamente el MID, además del PRO. Sostiene la "marca" política de su abuelo, también llamado Rogelio y que él mismo representó (mucho más joven) cuando fue parte de la unión con el peronismo para impulsar y darle soporte técnico a Carlos Menem. Y sí, sacaron foto, una sola, y se los ve departiendo con el legislador por Entre Ríos a Nicolás Lamacchia, Julio Totero y Bruno Bonafede:

La reina "blue", caballo de Troya político

La intensa actividad de Julieta Lonigro por imponerse como reina de la Vendimia de Guaymallén y restablecer lo que el Concejo Deliberante ya decidió que no existe más, ha sido aprovechada por muchos políticos y de posiciones supuestamente enfrentadas.

Desde la gente que integró el disuelto Vamos Mendocinos hasta el kirchnerismo, las ganas de sacarle provecho a su rebeldía entusiasmó a varios. Mercedes Llano la acompañó en varias ocasiones y este sábado fue el delegado del Ministerio de Trabajo de la Nación y militante K quien la apapachó y lo dio a conocer en las redes. Tanto afán de protagonismo llevó a Gonzalo Navarro, funcionario nacional, a insultar y descalificar a un intendente, Marcelino Iglesias, como si el lunes no fuera allegar y tal vez pensando que "ahora sí" es su momento de lanzarse al estrellato político.

El tal Navarro tuiteó, acompañando numerosas fotos: "Acompañamos a Julieta Lonigro representante de Guaymallén como muestra de rechazo ante la decisión unilateral y autoritaria de Marcelino Iglesias.  Las transformaciones que hay que hacer tienen que ser sí o sí junto con las vecinas del departamento". 

La ensalada de ideas que el kirchnerismo está metiendo en una licuadora con el tema de las reinas resulta difícil de enfocar. Su militante, empleada municipal de Guaymallén y exreina nacional Sofía Haudet, apoyó el planteo realizado para eliminar la figura de "reinas de la Vendimia" que hizo la destacada jurista Eleonora Lamm en 2019. Pero como la idea es de sus adversarios políticos en Guaymallén, hoy la critican. La misma división se da en cada ocasión en que les toma intentar justificar su posición a favor de una reina, la "blue", en contra de las reinas pero a la vez, también contraria a la propuesta de la comuna de Guaymallén porque surgió de un partido, Cambia Mendoza, que no es en el que militan... 

Más sobre el efímero principado "blue"

En sus últimos momentos como reina, la joven recibió sus apoyos y no solo críticas. Las exreinas o "reinas con mandato cumplido", como les gusta hacerse llamar, cual legisladoras, la invitaron a posar frente al Ministerio de Cultura y Turismo antes de subir hacia el teatro griego Frank Romero Day:

Y también la buscó para un selfie el excandidato de Vamos Mendocinos, asador y polemista Hugo Laricchia:

De todos modos, la visión de que el carro de Guaymallén para la Vía Blanca y el Carrusel no trasladara a persona alguna coronada y sí a protagonistas destacados de la vida en ese lugar de Mendoza, le gustó a la ministra de Cultura y Turismo, Nora Vicario, que no fue neutral y faveó los mensajes surgidos desde esa comuna en torno a la idea innovadora que impuso, a pesar de las críticas, en la Vendimia 2022.

¿Estuvo Filmus? Sí, estuvo

Lo contó él en Twitter. El ahora ministro de Ciencia y Tecnología estuvo en el estrado para acompañar a la presidenta del CONICET, Ana Franchi, en la firma de unos convenios de apoyo a la vitivinicultura.

Lo explicó en sus términos, complejizándolo todo: "... para la construcción de un espacio multidisciplinario que agregue valor a ecosistemas agroindustriales y tecnologías del conocimiento regionales".

Ana Franchi le encontró un título largo al organismo, algo que todo académico que se precie de tal "debe" hacer. Dijo: "el 'Centro de Tecnología del Conocimiento para la sustentabilidad vitivinícola y agroindustrial con énfasis en el recurso hídrico' es un espacio multidisciplinario que buscará agregar valor y tecnologías a los ecosistemas agroindustriales de la región".

El sapo de otro pozo en el gobierno nacional

Matías Lestani es el nuevo viceministro de Agricultura de la Nación, segundo en la línea detrás de Julián Domínguez, a quien le profesa respeto y confianza. Fue él quien le tocó el timbre para invitarlo a subirse a un gobierno del que, hasta hacía instantes, era crítico.

Aceptó. Confió el el jefe.

Es que Lestani era parte de la Mesa de Enlace del campo como parte de Confederaciones Rurales Argentinas (la CRA) y de inmediato desde ambos lados de la pelea eterna entre peronismo y ruralidad lo consideraron un "extraño". Para el kirchnerismo, poco menos que el Demonio. Para el campo, un traidor. Pero él asegura que no, que esa visión se fue mejorando cuando se aclararon los términos y que nunca fue parte de la pata política del asunto, sino que siempre ejerció como técnico. Habló con Memo en el Desayuno de la Coviar y está confiado en el rumbo del ministerio, además de haberse constituido ahora en un puente. Por lo pronto, en Mendoza se mostró junto a todas las partes de ambos lados de la grieta o, por lo menos, entre el gobierno del peronismo y las entidades agropecuarias. Con la oposición es otra cosa.


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