Un presidente que sigue gritándose encima (En 100 palabras y un video)

El "presidente" Alberto Fernández no aprovechó el desastre público que protagonizó su fuerza política al mostrarse rota y luego, malpegada, para generar un "día después" y mostrarse capaz de superar la crisis que, como siempre dice, es culpa de otros. Ajeno a todo, inclusive a "su" gobierno.

El "presidente" Alberto Fernández sigue gritándose encima. Probablemente crea que nadie se enteró que el gobierno no solo no es suyo, sino que responde a impulsos electorales y no responde al diagnóstico que parece tener más claro que nadie, ya que cada vez que puede (y aun dos años después de haber desembarcado en el poder) recuerda que todo lo malo es culpa de los otros. 

El absurdo es que, en simultáneo, se muestra incapaz de superarlo, quejoso, incómodo. 

Si se dieron el lujo de romperse en público como lo hicieron, podría aprovechar "el día después" como un nuevo comienzo.



Esta nota habla de: