En gráficos: en qué momento se elevó la línea de la pobreza en Mendoza

Ayer, casi en un segundo plano, las líneas de la pobreza y la indigencia rompieron dos barreras simbólicas en Mendoza. Mientras desde la Nación destacan el nivel de inflación, se habla muy poco de las Canasta Básica Alimentaria y cómo sus cifras reflejan de mejor manera la realidad del ciudadano de a pie.

Mientras las autoridades del nivel central se felicitan por haber bajado los índices de inflación de la era Macri, poco se acuerdan de las canastas que se utilizan para medir el nivel de pobreza e indigencia. Si bien la inflación marca una tendencia y tiene incidencia directa en nuestra economía, son las Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Total (CBT) las que realmente nos muestran en dónde estamos parados a la hora de hablar de supervivencia.

Por eso, lo que sucedió en Mendoza este mes, en donde la CBA rompió la barrera de los $20.000 y la CBT la de los $50.000, es una luz de alerta respecto al avance de estas líneas que hacen que una familia sea considerada pobre o indigente.

La CBA de Mendoza, que considera sólo alimentos y que marca la línea de la indigencia, ya está al mismo nivel del Salario Mínimo que en marzo pasará a ser de $21.600. Durante la cuarentena tuvo subas que están por encima de los índices de inflación y en diciembre llegó a marcar una suba del 8,3% contra una inflación del 4,8% registrada por la DEIE. Lo que indican estas cifras es la fuerte suba de precios que tuvieron los alimentos básicos durante el período de cuarentena.

El gráfico inferior, por ejemplo, muestra que el impacto de las subas en la canasta durante abril -el primer mes completo de confinamiento- fue altísimo, registrando una suba del 6,1%. Aunque durante un mes descendió y en otros aumentó bajo el IPC, finalmente en la suma tuvo un alza mucho más importante con un 34.6% acumulado desde que se inició la cuarentena contra una inflación del 26,3%.

En el caso de la Canasta Básica Total, la cual marca la línea de la pobreza, se registró una curva similar aunque con un impacto algo menor. En este caso, consideramos que la CBT no contiene sólo alimentos, sino también bienes y servicios.

Al igual que CBA tuvo un fuerte aumento al inicio de la cuarentena y subió y bajó. pero en la mayoría del período graficado se mantuvo por encima de los índices de inflación que se registraron en Mendoza. De esa manera, se llegó a una canasta que ya está por encima de los $50.000 y que -de acuerdo a las proyecciones- seguirá creciendo.

Lo que significa el rápido aumento de la CBT es que más personas están quedando bajo la línea de la pobreza y engrosan la estadística que ya es preocupante a nivel nacional y también provincial. Lo peor, es que se espera que esta fuerte alza se siga manteniendo, especialmente por el impacto de los alimentos y sus precios en las canastas que consideran las autoridades para sus estadísticas.

Al poner ambas canastas frente al IPC son notorios las subas en las canastas que se registró al inicio de la cuarentena. Luego pasa a un período de caída y amesetamiento y vuelve a subir fuerte cuando comenzó la reactivación económica y se habilitaron más actividades.

Lo cierto es que a partir de las medidas que se aplicaron para intentar controlar el avance de la pandemia de coronavirus se registró una fuerte suba en el nivel salarial que deben tener los mendocinos para no caer en la pobreza o la indigencia, una tendencia que se mantiene y que aumenta a un ritmo mayor al de la inflación oficial.

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