Gobierno tóxico, democracia en riesgo

"La paranoia del Congreso de la Nación, con una Vicepresidenta, quien con un autoritarismo demencial, maneja todas las instituciones de manera tal que todas se convierten en sus instrumentos para encubrir su pasado y presente de corrupción", escribe Elia Ana Bianchi de Zizzias.

Nos acercamos a un fin de año complejo a nivel mundial. Los ciudadanos comunes, especialmente, los mayores, que cumplimos los "protocolos" somos espectadores de las elecciones de Estados Unidos, con una extraordinaria cantidad de votantes, con discursos arrogantes y provocativos, también de las catástrofes climáticas, de guerra, de incertidumbre global y sobre la pandemias.

Pero lo que más me preocupa es nuestra realidad, con un gobierno contradictorio, que un día dice una cosa y al otro la cambia, con la falta de políticas sociales que permitan la creación de trabajos dignos, no ese clientelismo que ha pervertido a gran cantidad de ciudadanos convertidos en sujetos obsecuentes a cambio de variopintos planes sociales manejados por punteros o narcotraficantes.

La paranoia del Congreso de la Nación, con una Vicepresidenta, quien con un autoritarismo demencial, maneja todas las instituciones de manera tal que todas se convierten en sus instrumentos para encubrir su pasado y presente de corrupción. Hasta la suprema Corte de Justicia de la Nación, Tribunal máximo de administración de justicia en real democracia, ha cedido hábilmente, a las aspiraciones de la Reina. Excepto un solo Juez votó diferente con argumentos sólidos de derecho y no de intencionalidad política como lo hicieron los otros integrantes

Sumidos en el desconcierto, los ciudadanos esperamos las vacunas, que seguramente serán objeto de acuerdos políticos y económicos: viajes a Rusia, charlas con Putín, ética y responsabilidad de los laboratorios, la verdad es que nadie puede estar seguro de sus tiempos y efectos. "Millones de vacunas rusas para nosotros", mientras gran parte de la población infantil se muere por desnutrición, en el país rico en productos alimenticios.

La economía en un sube y baja de anuncios, con cierta coherencia en algunos economistas que nos muestran una balanza en baja saqueada por el propio gobierno. Todos los días comprobamos que los precios de la canasta familiar, suben y suben, mientras multitudes cortan calles para pedir recursos para comedores comunitarios.

Que decir de las políticas de seguridad, cada vez más inciertas y dubitativas: presos sueltos que continúan delinquiendo, los disfrazados de mapuches destruyendo casas e iglesias y los otros, bajo la mirada distraída de los dirigentes de turnos, apropiándose de propiedades privadas en el "país de nunca jamás".

¿Desde qué mente desequilibrada se puede afirmar que el mérito no es un valor, la pobreza un don y la riqueza un delito, que Hugo Moyano es el ejemplo de sindicalista, y el gobernador de Formosa el ejemplo de gestión en 25 años?

Es necesario que pongamos las cosas en su lugar, de lo contrario es cierto que este es un país al revés.

Por otra parte la "tragedia educativa" que se inicia desde hace largo tiempo, entre gobiernos de facto, populares, desarrollistas, democráticos, con leyes (Exceptuando la ley 1420), Congresos, etc. no tuvieron (salvo algunas excepciones, como el Plan de Alfabetización Nacional de Raúl Alfonsín, que recibió premio de la UNESCO, en París y fue anulado por Menem)impacto positivo en la realidad escolar. Al presente la pandemia está provocando graves daños en familias, docentes y alumnos, creando mayor desigualdad con la utilización de la tecnología. La necesidad de la vuelta a clase, también es un desafío que la educación deberá afrontar a corto y largo plazo

Los jóvenes de la generación del 70 fueron manipulados por ideologías violentas , vivieron y mataron con odio y algunos descendientes de esos jóvenes encuentran en el modelo de Cristina, el ideal de venganza, en lugar de la visión de paz y sano ejercicio de la ciudadanía. Ideologías que están persiguiendo y matando a los que un piensan como ellos, como el caso venezolano. .También es hora de autocrítica ciudadana, de los indignados, de los amigos del silencio, de los que no supimos hacer crecer a niños, niñas y jóvenes en valores humanos no solo con enunciados prescriptivos sino con el ejemplo, la convivencia democrática, esto es el valor del esfuerzo y el respeto por el otro.

Para concluir una reflexión del filósofo Nietzsche: Es preferible morir a odiar y temer, es preferible morir dos veces a hacerse odiar y temer: tal ha de ser, algún día la suprema máxima de toda sociedad organizada políticamente"

Elia Ana Bianchi Zizzias.



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