Ganadores y perdedores de las elecciones nacionales

Quiénes ganaron y quiénes perdieron, con los resultados en la mano y los datos que van surgiendo de la lectura entrelíneas de lo que sucedió un fin de semana sorpresivo.

Ganaron

Cristina Kirchner. Eligió e impuso a Alberto Fernández como candidato a presidente, forzando una unidad del peronismo que incluyó a otro ex arrepentido del kirchnerismo, Sergio Massa. Ella, que acumula causas judiciales por su gestión presidencial y tiene a gran parte de sus funcionarios procesados o en prisión, no podía enfrentar una campaña por sí sola. Ganó su estrategia, colocó a la mayoría de los legisladores del Frente de Todos y gobernará el país desde el 10 de diciembre.

Alfredo Cornejo. Dio vuelta el resultado obtenido en las PASO y obtuvo dos puntos más que Mauricio Macri en Mendoza. Traccionó al presidente hacia arriba y repitió el resultado de Rodolfo Suarez. Junto con él, ganaron los intendentes propios, que traccionaron hacia arriba una vez más. Pero por otra parte, se impuso en municipios en donde no había podido hacer diferencia en las elecciones anteriores: San Rafael, Maipú y Tunuyán.

Horacio Rodríguez Larreta. El jefe de Gobierno porteño concitó el apoyo de su anterior adversario, Martín Lousteau, pero también de los seguidores de José Luis Espert. Se impuso y venció los cálculos, pronósticos y especulaciones que lo daban "casi seguramente" en un escenario de balotaje. Hacia él mira ahora el Pro como nuevo líder, tras la contundente derrota de María Eugenia Vidal.

Axel Kicillof. El exministro de Economía logró un triunfo notable en la gobernación bonaerense.

Smartmatic. El sistema de conteo de votos funcionó rápidamente, a pesar de los pronósticos en contra.

El macrismo sanluiseño. Sorpresivamente, el Frente San Luis Unido se impuso, con el apoyo del exgobernador Claudio Poggi y los radicales, que impusieron a Alejandro Cacace como diputado nacional.

Perdieron

Los encuestadores. Una vez más dirán que "es costoso realizar encuestas que den resultados fieles". Muchos de ellos fallaron en todos los pronósticos previos y también con los sondeos a boca de urna. Si no tienen recursos para hacer encuestas buenas, deberían dedicarse a otra cosa.

Miguel Pichetto. El senador peronista y candidato a vicepresidente perdió más que Mauricio Macri, porque dio el salto partidario y perdió las elecciones, por lo que quedó muy mal parado.

Mauricio Macri. El Presidente logró achicar las diferencias, pero no le alcanzó. Debido a las condiciones que indican que quien obtenga más de 45 puntos no debe someterse a balotaje, se quedó sin segunda vuelta. Pero le auguraban una diferencia de 15 puntos abajo y al final está alrededor de la mitad o menos.

Marcelo Romano y Protectora. No les alcanzó colgarse de Roberto Lavagna para sostenerse tras su desaparición de los cargos políticos en las elecciones provinciales. El exradical Romano no consiguió una banca en el Congreso, aun apelando al voto de otro candidato presidencial, como fue Juan José Gómez Centurión y Protectora, no había conseguido tampoco siquiera una banca de concejal.

Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey. Los dirigentes peronistas que abrieron un camino propio, jugaron a la vez en favor de Los Fernández y de Macri, al romper la posibilidad de que se constituyera una fuerza grande con Alternativa Federal y posibilitar la unidad del resto del peronismo. Pero a la vez dejó peronistas fuera de la "unidad" puesta en escena en el Frente de Todos.

Marcos Peña. Imposibilitó la unidad de un espacio "republicanista" y ejerció una fuerza centrípeta, expulsando a José Luis Espert y Gómez Centurión hacia afuera de ese eje. A él y a Macri hay que facturarles la derrota de María Eugenia Vidal, ya que le impidieron desdoblar la elección bonaerense, arrastrándola a una contundente derrota.

Gerardo Morales. El gobernador de Jujuy quedó debilitado ante la derrota en las elecciones nacionales, aun habiendo ganado las provinciales.

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